(DF).- Echar mano a las empresas estatales o a participaciones que el fisco tiene en empresas privatizadas es otra de las fórmulas que el gobierno está considerando para financiar la reconstrucción del país tras el terremoto.
Considerando que el propio Presidente Piñera dejó al margen de esta lista a las mayores empresas de este segmento, Codelco y ENAP, las opciones se reducen.
De acuerdo con estimaciones de analistas, economistas e incluso directores de estatales, serían tres las cartas más seguras que en este sentido podría jugarse La Moneda.
La primera, que dejaría la mayor cantidad de recursos, sería vender las participaciones que a través de Corfo el Estado mantiene en las sanitarias Aguas Andinas (35%), Essbio (43,44%), Essal (45,46%) y Esval (29,43%), lo que de acuerdo con cálculos del mercado dejaría más de US$ 1.000 millones.
Claro que para concretar este proyecto se requiere cambiar la ley por la cual se privatizó este servicio y que obliga al Estado a mantener, al menos, 35% de la propiedad, aunque en los casos en que este porcentaje es inferior, se debe a que el fisco no está obligado a suscribir los aumentos de capital y puede diluir su presencia.
En segundo término, surge la opción de que Enami se desprenda del 10% que posee en el yacimiento Quebrada Blanca, para cuya expansión próximamente su controlador, Teck Cominco, invertirá US$ 1.500 millones.
Anteriormente, la estatal ha desechado la opción de venta de su porcentaje, dado los recursos constantes que esta operación le aporta.
La tercera vía viene de la mano de Codelco y considera la venta del 40% que ésta tiene en la eléctrica nortina Edelnor, activo del cual la administración estaría dispuesta a desprenderse y que a valor bursátil actual podría aportar más de US$ 300 millones.
Fuente / DF