(La Tercera) La instancia elegida fue el CRU, principal conferencia anual de la industria mundial del cobre, que cada año reúne a los principales ejecutivos del sector en Chile.
En ese evento, el embajador de Gran Bretaña en Chile, Jon Benjamin, explicó la postura oficial del gobierno británico en la disputa entre Anglo American y Codelco, por la propiedad del 49% de Anglo American Sur.
En un discurso, el diplomático hizo un llamado al gobierno chileno a mantener la disputa circunscrita a las empresas, sin involucrar a los gobiernos de ambos países. «No puedo ignorar la tan publicitada controversia entre Codelco y Anglo American. Nuestra visión, de parte del gobierno británico, es que esta situación debe abordarse como una controversia contraactual entre dos empresas, y no una en que deben interferir los gobiernos», dijo Benjamin.
Además, hizo hincapié en que las mineras debían seguir buscando formas para resolver el conflicto, recalcando que éste no debía transformarse en un problema «político». «Esperamos que estas empresas puedan resolver sus desavenencias y los instamos a que así lo hagan. De no ser así, serán los tribunales chilenos los que decidan. Por nuestra parte, hemos sido categóricos al decir que no pretendemos que esta controversia se transforme en un tema político», comentó.
Benjamin destacó los importantes aportes realizados por Anglo a Chile e indicó que la compañía pagó en los últimos cinco años impuestos por más de US$ 5.000 millones al Fisco chileno. Señaló que en Chile -y en una referencia implícita a lo sucedido en Argentina con Repsol- no existía la posibilidad de que se expropiaran los derechos a una empresa. «No existe la menor posibilidad de que se realice en Chile alguna expropiación que atente contra las normas internacionales y el libre comercio», dijo.
Ante la misma audiencia, Diego Hernández, presidente ejecutivo de Codelco, dio una respuesta, reconociendo que no estaba en sus planes hablar sobre la disputa. El ejecutivo dijo que el aporte de Codelco al Fisco alcanzaba al 16% del presupuesto del país en los últimos años.
«Aunque no era mi intención, no puedo dejar de referirme al tema. Estamos muy contentos con los resultados de Codelco. El año pasado contribuyó con casi US$ 7.000 millones por año, representando esto el 16% del presupuesto nacional», dijo.
Asimismo, reiteró que serán los tribunales chilenos los que definirán quién tiene la razón. «Creemos que estamos en nuestro derecho. Esperamos que sean los tribunales chilenos los que al final definan quién tiene razón. Esta va a ser una historia larga, compleja, pero las partes finalmente así lo han decidido, pues no hemos podido ponernos de acuerdo en el ejercicio de esta opción. Nuestra obligación como empresa del Estado es defender nuestros derechos y así lo vamos a hacer, de manera firme», dijo.
Por su parte, el ministro de Minería, Hernán de Solminihac, señaló que el gobierno analizará las palabras del diplomático para estudiar una posible reacción.
«El embajador es libre de decir lo que estime conveniente, pero obviamente nosotros decimos que Chile está respetando los tratados. Las reglas se están respetando, hay claridad en eso y, por lo tanto, analizaremos las palabras, y si es necesario hacer algo, se hará», aseguró.
Fuente/ La Tercera