Los desacuerdos que se presentan en las zonales de trabajadores, no de ahora, sino desde hace mucho tiempo, se analizarán también en las jornadas del Congreso Anual de la Federación de Trabajadores del Cobre.
El dirigente Juan Raúl Zepeda habló sobre el particular y manifestó que «A simple vista se ve el problema de las zonales de la Ftc. Desde el año 2003 que se viene produciendo un desencuentro entre dirigentes sindicales, no sólo en Chuquicamata sino que en toda la Corporación».
En el caso de la Zonal Chuquicamata, se nota más, dijo «porque antes la zonal tenía una mística, que aún con diferencias entre ellos, los dirigentes sindicales eran capaces de renunciar a sus posturas individualistas y se sumaban a buscar solución a los problemas que afectaban a todo el colectivo de trabajadores de la zonal».
«En la elección para la zonal 2003- 2005, se pensaba que el problema estaba en que los sindicatos chicos generaban los desequilibrios de los sindicatos grandes de Chuquicamata, por lo que en el Congreso de 2005 se aprobó que los dirigentes que conducirían las zonales, serían elegidos por las bases de trabajadores. En efecto, así se mandató y realizó, sin embargo, no se logró el objetivo de unir a los dirigentes en las zonales».
Pugnas de poder
«En mi particular opinión, el problema está en la existencia de pugnas de poder malentendidas ya que confunden en la existencia de pugnas de poder malentendidas ya que confunden los ámbitos de acción de las zonales, con el rol de los sindicatos en su esencia, que es la administración y resguardo de los Contratos Colectivos. Las zonales son las instituciones de la Federación de Trabajadores del Cobre, que actúan como espejo y socializan e implementan los acuerdos del Consejo directivo Nacional de la Ftc. Son organismos sensores, conductores de las necesidades de las base sindicales hacia y desde la Ftc.
Agrega Zepeda que «Las Políticas y Estrategias sindicales de relación con el Dueño, (el estado) y, La administración corporativa, son labor del Consejo Directivo Nacional, quien a su vez debe bajar la información de acuerdos, desacuerdos y estrategias a las zonales, quienes reúnen a todos los dirigentes sindicales para informar, comunicar, hacer saber del quehacer de la Ftc, del avance en la Gestión Participativa y Representativa. Codelco es una empresa muy grande y poderosa, es casi un monstruo de empresa, que si quiere avanzar en su gestión, si quiere, conseguir mejores resultados, no puede conversar sindicato por sindicato, menos trabajador por trabajador. Por eso, los trabajadores en sus sindicatos se han dado esta estructura. En donde la Federacoçpm es interlocutor válido para la discusión de temas de gestión, innovación, relaciones laborales, calidad de vida, salud ocupacional, salud integral, ámbito legislativo, etc. Todo ésto en un contexto corporativo que, una vez que se concensúan las políticas con las zonales, se bajan por esa vía a los sindicatos bases con sus socios los trabajadores. En consecuencia, esta pugna de poder está mal focalizada y sólo destruye al mundo sindical y los trabajadores».
Teniendo presente todo lo anterior, acerca de cómo deben operar la Zonal y los sindicatos bases, «dirigentes anteriores, con altura de mira, han podido a través de esta organización, concentrar a la dirigencia sindical en tareas mayores como Negociaciones Colectivas, no con objeto de protagonismos sino para aunar las fuerzas de los propios sindicatos. Prueba de ello es o son las negociaciones anteriores en Codelco Norte Chuquicamata), que jamás terminaron en tres contratos colectivos diferentes, como ocurre ahora en el presente. Por suerte el alto precio del cobre esta vez ayudó».
Fuente / El Mercurio de Calama