(El Mercurio de Calama) Para algunos el proceso de negociación colectiva vivido en Chuquicamata es toda una lección que aprender.
Para el dirigente Miguel López Castro, del Sindicato Número Tres, al hacer un análisis de la jornada, destacó que esta fue una acción atípica y entregó su apreciación personal, destacando que «los trabajadores no votaron en una primera vez rechazando la oferta de la empresa, o por estar disconformes con la última oferta, sino que votaron en rechazo y en repudio a la actitud de la administración y en contra de la acción que los dirigentes sindicales hemos tenido en este último tiempo. Creo que ese fue un voto de rechazo a nuestra gestión, por lo tanto el tema es ese, el mensaje es fuerte y claro, y nos dieron una lección, por eso ya ayer la actitud fue distinta y votaron con una disposición diferente respecto de la oferta y del proceso en general, que fue más conversado, más internalizado que la vez pasada».
Los trabajadores
Comentó el dirigente sindical, que al conversar con los trabajadores, es lo que más les recalcaban, «que era un rechazo al manejo, a la falta de confianza que se siente de parte del trabajador hacia la dirigencia sindical. Y creo que eso fue por el actuar nuestro durante el último tiempo. Y creo que eso hay que analizarlo, compartirlo y aceptarlo además. Por eso que yo insisto en que no fue por el tema de la negociación».
Reflexión
«Cuando conversábamos con los trabajadores respecto a qué pensaban por el logro conseguido en el Bono Anual de Gestión, ellos nos decían que eso era secundario. Nosotros le dimos mucho énfasis a que habíamos conseguido mantener nuestro libro, que la empresa no pudo incorporar ninguno de sus puntos en la negociación. Pero todo eso pasaba a segundo plano, toda vez que ellos reclamaban eso, la actitud de la administración y de nosotros mismos. Por eso, creo que mayoritariamente los trabajadores vieron eso, no errores nuestros ahora, sino actitudes ya pasadas, que parece ser ahora culminan con este gran proceso, que es el partido final».
Pero aún cuando López advierte esta votación se ve como un partido final, considera que aún las confianzas no se recuperan «en absoluto. Las confianzas no se recuperan con un par de asambleas. La confianza hay que ganársela, hay que construirla día a a día. La confianza no se decreta. Creo que nosotros vamos a tener que cambíar nuestra actitud respecto a lo que estamos haciendo, y acercarnos más a las bases, hacer más asambleas. Independientemente de que a estas vayan dos o tres personas. Vamos a tener que generar los espacios para que los trabajadores vayan a las asambleas y allí les vamos a estar constantemente informando».
«Creo que la dirigencia sindical tiene que dar un golpe de timón fuerte respecto de la conducción del movimiento sindical y de que lo que nosotros admitamos y de lo que queremos. Los trabajadores con esto nos hacen reflexionar».
Fuente / El Mercurio de Calama.