(REVISTA ELECTRICIDAD) Según un estudio de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), se estima que la minería del cobre llegaría a consumir 39,4 TWh hacia 2020, siendo las compañías mineras ubicadas en el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) las principales demandantes, al consumir 25,7 TWh, mientras que las del SIC consumirían 13,7 TWh.
Frente a este volumen de demanda y ante la importancia de poder asegurar su suministro eléctrico, de manera permanente y a precios competitivos, las propias mineras se han hecho parte del negocio energético.
Tal es el caso de la minera BHP Billiton, que ingresó en noviembre pasado el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto “Central a Gas Natural Ciclo Combinado Kelar”, que modifica el proyecto a carbón “Central Kelar”, el cual fue aprobado en 2007 por la Comisión Regional del Medio Ambiente de la Región de Antofagasta.
El nuevo proyecto, que considera una inversión de US$400 millones, comprende la construcción y operación de una unidad de ciclo combinado (gas/vapor), que considera petróleo diésel Nº2 como combustible de respaldo, en la zona de Mejillones, que inyectará un máximo de 540 MW al SING. La iniciativa contempla además construir y operar un gasoducto, que permitirá alimentar a la central.
Paralelamente, la compañía está llevando adelante un proceso de licitación internacional para la construcción y operación de la central, donde los proponentes de la licitación formularán sus ofertas de desarrollo sobre la base del nuevo proyecto a gas natural. Se espera que la central entre en operación a principios de 2016.
Sin embargo, lo de BHP Billiton no es un caso aislado. El 40% de la propiedad de la Termoeléctrica Hornitos pertenece a Inversiones Punta de Rieles, del Grupo Antofagasta Plc (propietaria de Antofagasta Minerals). Esta central abastece los consumos energéticos de Minera Esperanza, que es parte del brazo minero del grupo Luksic.
Adicionalmente, se anunció que Codelco presentará, ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), el proyecto Luz Minera, complejo termoeléctrico de ciclo combinado que se ubicará en la ciudad de Mejillones.
Suministro verde
Las compañías mineras también han optado por recurrir a las energías renovables para satisfacer sus requerimientos energéticos.
Es así como Minera El Tesoro, integrante de Antofagasta Minerals, dispone de una planta termosolar que permitirá sustituir el 55% del diésel requerido en los calentadores de su planta de extracción por solvente y electro-obtención, lo que implica un ahorro de aproximadamente US$2 millones anuales.
De manera adicional, el consorcio minero es socio en el proyecto eólico El Arrayán, ubicado en la Región de Coquimbo. A través de un contrato de suministro a 20 años, Minera Los Pelambres –que forma parte de Antofagasta Minerals– conseguirá abastecer cerca del 20% de su consumo anual, equivalente a 280 GWh/año, y el 70 % de la energía que produzca el proyecto.
A lo anterior se suma el caso de Energía Andina, un joint venture entre Antofagasta Minerals (60%) y la australiana Origin Energy (40%), que considera inversiones por US$50 millones en el ámbito de la geotermia. La compañía trabaja para lograr desarrollar 500 MW hacia 2020.
Mientras que Codelco dispone de la planta fotovoltaica Calama Solar 3 (de 1 MW), construida por la empresa Solarpack, que suministra energía solar a la faena de Chuquicamata.
Otro proyecto de la estatal es la construcción de una planta de calentamiento solar en su División Gabriela Mistral, la que estaría operativa en septiembre próximo. Estas instalaciones transformarán la radiación solar en energía térmica, permitiendo maximizar el reemplazo de combustible diésel en el calentamiento de agua para el proceso de electro-obtención. La planta proveerá además calor para servicios menores como lavado de cátodos y calentamiento de reactivos.
El uso de energía solar para el calentamiento de soluciones permitiría cubrir alrededor de un 80% de las necesidades de calor de la operación actual de la planta de electro-obtención, evitándose la emisión de unas 15.000 ton/año de CO2, entregándose al proceso alrededor de 50 GWh/año. La minera podría ahorrar unos US$7 millones anuales por menor costo de energía.
Por su parte, la minera Doña Inés de Collahuasi realizó una licitación de suministro eléctrico a base de ERNC, que fue adjudicada a Solarpack, con una propuesta de 60 GWh/año por medio de dos plantas solares ubicadas en Pozo Almonte, de 70 hectáreas de extensión, de 23,5 MW, con una opción de 9 MW extras. Esto equivaldría a alrededor de un 5% de la energía eléctrica que Collahuasi consume, permitiendo además desplazar 43.500 ton de CO2 equivalentes/año en el SING. Estas plantas comenzarían a operar en octubre próximo, considerándose además la instalación de un área de I+D solar en el sector de Puerto Patache.
Redes minero energéticas
E-CL y la empresa minera Quiborax formaron una alianza estratégica para construir la primera planta solar fotovoltaica de la Región de Arica y Parinacota, que tendrá una potencia instalada de 2 MW y que se conectará al SING, por medio de la Sub Estación El Águila.
Se prevé que la planta El Águila, que será construida y operada por E-CL gracias a una inversión cercana a los US$7 millones, esté operando comercialmente a fines de este semestre y genere al año 5.000 MWh, capaces de abastecer a Quiborax y el equivalente a 2.300 familias de Arica. Debido a las condiciones geográficas y de radiación, se evalúa una segunda etapa, que tendría una potencia de entre 15 y 20 MW.
Mientras la minera Barrick Zaldívar y la empresa Solar Direc Chile firmaron recientemente un convenio dirigido a realizar un proyecto piloto de energía solar fotovoltaica, que implica instalar una planta de prueba en la faena.
Fuente / REVISTA ELECTRICIDAD