(El Mercurio).- Hasta ahora, la administración del economista demócratacristiano José Pablo Arellano al mando de Codelco mostraba un feliz récord: había logrado resolver todas las negociaciones colectivas sin un solo minuto de huelga.
Pero el proceso en Chuquicamata echó por tierra ese hito, y la empresa ya se alista para su primera huelga en, al menos, cuatro años. Para el centro de trabajo, se trata del primer paro legal en casi catorce años.
Lo anterior no puede venir en un peor momento: en medio de la primera y segunda vuelta presidencial y con toda la opinión pública mirando qué hace la empresa, y si sube o no la puntería en la oferta.
Es decir, si mantiene la huelga, puede restarle votos al candidato presidencial de la Concertación, Eduardo Frei, más aún si el propio Gobierno ha ido evitando cualquier tipo de conflictos con los trabajadores fiscales. Si mejora la oferta, podría acarrear el rechazo de la opinión pública debido a que la propuesta es muy abultada, considerando la realidad del resto de los trabajadores del país.
«Este conflicto era previsible. La administración tiene un grado de responsabilidad, porque este conflicto era previsible. Era evidente que en un año electoral y ad portas de la segunda vuelta se podía tensionar más y estirar más el elástico», sostiene el diputado (UDI) por Calama, Felipe Ward.
Según el experto laboral y socio de Berg Consultores, Huberto Berg, tanto Codelco como otras mineras privadas han cometido el error de hacer demasiado públicas sus negociaciones, permitiendo que, además del criterio técnico que deben tener, se sumen aspectos comunicacionales y políticos que no debieran entrometerse en estos procesos.
Carácter nacional
«Es una mala señal, porque transforman un tema que es de actores directos a un tema de carácter nacional. Pasa a ser algo más emocional que técnico, y eso no es bueno», explica.
«Si Codelco hizo esta negociación con un análisis técnico y serio, analiza qué es lo máximo que puede ofrecer a los trabajadores, considerando el precio del cobre y los excedentes proyectados», agrega Huberto Berg.
El diputado radical Marcos Espinosa opina que los beneficios ofrecidos por Codelco -bono de $11,5 millones más un préstamo blando de $3 millones- pueden parecer sobredimensionados para el resto de los trabajadores, pero que si se comparan con lo que está pasando en la minería privada, no lo son tanto.
La pugna entre ministros y Codelco en 2007
Una dura pugna entre algunos miembros del gabinete de la Presidenta Bachelet y el presidente ejecutivo de Codelco Juan Pablo Arellano se vivió en 2007, tras la toma ilegal de los trabajadores subcontratistas, que le costó cerca de US$ 200 millones a la minera estatal.
Las diferencias se atomizaron en la figura del entonces ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, quien habría intentado mediar para deponer las movilizaciones, buscando la manera de entregar un bono mayor al que Codelco pretendía otorgar a sus respectivos trabajadores.
Arellano se negó a cumplir con estas demandas y contó con el apoyo del ministro de Hacienda, Andrés Velasco, pero finalmente terminó cediendo.
La ministra de Minería de la época, Karen Poniachik, también salió al paso y dijo que «a los ministros no nos corresponde intervenir. Este es un proceso que le corresponde manejar, dirigir, conducir a Codelco… los ministros debemos mantenernos al margen», fueron sus palabras.
Las negociaciones del próximo año
El 2010 podría ser un año menos intenso en negociaciones colectivas para la gran minería, tanto por número de procesos (que serán menos) como por el hecho que no existirá en las negociaciones la «presión» de las elecciones presidenciales y parlamentarias.
Lo que sí seguirá presente será el antecedente del bono de Escondida por $14 millones, cuyos efectos seguirán influyendo en la demanda de los trabajadores como ocurre actualmente en Chuqui.
– Radomiro Tomic: Cerca de 450 personas trabajan actualmente en Radomiro Tomic (RT), yacimiento de Codelco ubicado en la División Norte, y que anualmente produce en torno a las 300 mil toneladas. En octubre de 2010, la estatal y los mineros de RT deberán comenzar las negociaciones para culminar a más tardar el 30 de noviembre del mismo año, fecha en la que vence el actual contrato colectivo.
– Mantos Blancos y Verde: La compañía minera AngloAmerican también deberá enfrentar negociaciones colectivas el próximo año. Según quedó acordado en las últimas tratativas, el próximo 30 de noviembre perderían su vigencia los contratos colectivos de las divisiones Mantos Blancos y Mantoverde, que en conjunto suman cerca de 2.100 trabajadores.
– Collahuasi: AngloAmerican y Xstrata controlan el accionar de la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, ubicada en la I Región, a 185 kilómetros de Iquique y a 4.400 metros sobre el nivel del mar. Collahuasi produce cerca de 464 mil toneladas de cobre y el próximo 30 noviembre, al igual que Codelco, deberá acordar un nuevo contrato colectivo con los 1.350 trabajadores sindicalizados.
Fuente / El Mercurio