(Estrategia) La magnitud del yacimiento, el crecimiento productivo, los buenos resultados y los numerosos proyectos en ejecución y en carpeta de Minera Escondida constituyen la mejor cara del éxito de BHP Billiton en Chile. Sus cifras opacan por si mismas a cualquier otra operación cuprífera en el mundo y el año pasado la estimación de sus reservas aumentaron la vida útil de la faena a 54 años. Pero la prosperidad de la mina de cobre más grande del mundo contrasta con el difícil presente que hoy enfrenta su división Pampa Norte.
Las Dificultades de Pampa Norte
El cierre del año 2012 ya representó un punto de inflexión para Spence y Cerro Colorado, las dos operaciones -100% propiedad de BHP Billiton- que integran la división Pampa Norte. Ambas registraron sendas caídas, pero la situación más preocupante la presentó Cerro Colorado, que pasó de los US$273,9 millones en ganancias que generó el año 2011 a acumular pérdidas que llegaron a US$16,1 millones el ejercicio 2012. La variable fundamental de este rendimiento fue la baja del 33,5% en sus ingresos.
Este año la situación se perfila aún peor, pues sólo el primer trimestre la minera ya registra pérdidas por US$12,4 millones, con cifras adversas en todos sus frentes. De acuerdo a lo informado por la compañía a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) y lo presentado en sus propios reportes, durante este período la producción cayó un 22%, de 18.700 a 14.600 toneladas métricas de cobre fino, mientras que sus ingresos descendieron un 15%, desde US$196,2 millones a US$167,1 millones. A esto se suma la disparada de los costos en un 22%, que pasaron desde US$137,7 millones a US$168,5 millones.
De las dos operaciones de la división Pampa Norte, la menos afectada es Spence, donde no se ha llegado a una situación de pérdidas y el retroceso está en línea con los márgenes que afectan a la industria en general. El pasado ejercicio sus utilidades descendieron un 43%, llegando a US$392,9 millones, mientras que sus ingresos lo hicieron en un 24,2%, alcanzando los US$1.482 millones. Sin embargo, pese a estas cifras poco favorables la compañía pudo avanzar un 15% en contención de costos al disminuirlos desde los US$925,7 millones del 2011 a los US$788,7 que anotó el 2012.
Pero los resultados del primer trimestre parecen anunciar un resto del año no muy auspicioso. La producción bajó un 12%, de 47.500 a 41.800 toneladas comparando 2013 con 2012. Los ingresos, asimismo, disminuyeron un 38%, desde US$410,4 millones a US$256,1 millones, muy probablemente debido a la mezcla de tres variables: la baja productiva, el menor precio del cobre y el paro portuario de marzo. No obstante, sigue la racha positiva en la disminución de costos, pues estos bajaron un 33% respecto a 2012.
El Coloso Escondida
Frente a la caída global del 70% que presentan las utilidades de Pampa Norte, Minera Escondida se proyecta próspera, pese a las dificultades que atraviesa el rubro. Según lo anunciado por la compañía, se esperaba que al cierre del año fiscal en junio de este año la producción creciera en un 20% y las proyecciones hacia el 2015 plantean una producción de 1.300.000 toneladas de cobre, apenas unas 300.000 toneladas menos de lo que produjeron las divisiones de Codelco en su conjunto durante el 2012.
En el presente los niveles de producción están en crecimiento, los ingresos no descienden y las utilidades de la minera más grande del mundo, que el primer trimestre llegaron a US$856,3 millones, se mantienen estables aunque con una pequeña baja en relación al ejercicio anterior en virtud de las importantes inversiones realizadas en los últimos años. La única tarea pendiente para el operador del yacimiento cuprífero, según ha declarado el propio Peter Beaven, presidente de Metales Base de BHP Billiton, será la contención de costos, los que el 2012 crecieron un 21%.
En los próximos años la minera seguirá concentrando los recursos y la atención de BHP Billiton con el desarrollo de dos proyectos que se encuentran en ejecución, Oxide Leach Area Project (OLAP) y Organic Growth Project, iniciativas que significarán un desembolso cercano a los US$4.521 millones para el controlador y los minoritarios de la faena, Rio Tinto (30%), Jeco Corporation (10%) y Corporación Financiera Internacional (2,5%).
Fuente / Estrategia