Duke Energy entra a negocio eléctrico tras adjudicarse activos de Campanario

La firma pagó US$ 86,2 millones por las centrales y puede ampliar su capacidad hasta 390 MW.

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(La Tercera) Trece años tuvo que esperar el gigante energético estadounidense Duke Energy para entrar al mercado eléctrico chileno, luego de su fallida OPA por Endesa Chile.

Ayer la eléctrica consiguió su anhelo, al adjudicarse los activos de la quebrada Campanario Generación -propiedad del fondo de inversiones Southern Cross y Gasco- y superando las ofertas presentadas por Energía Latina -Enlasa, del empresario Fernando del Sol- e Inkia, que también participaban del proceso.

El abogado Herman Chadwick, síndico de la fallida eléctrica -la primera empresa del rubro en quebrar bajo el actual sistema-, señaló que Duke Energy se había adjudicado los activos en US$ 86,2 millones, con lo que concluyó un proceso de nueve meses de negociaciones con acreedores e interesados.

Fuentes señalan que la oferta que presentó Enlasa fue cercana a los US$ 60 millones y la de Inkia, menor. El precio mínimo de adjudicación de los activos era de US$ 85 millones.

Según Chadwick, con los recursos de la venta más la caja que mantenía Campanario, unos US$ 65 millones, se cubriría el 60% de las deudas que mantenía con sus acreedores, que alcanzan a US$ 269 millones.

Los principales acreedores de la eléctrica son el Banco BCI, con el que mantiene deudas por US$ 117 millones por préstamos; US$ 152 millones adeudados a eléctricas del SIC, entre ellas la transmisora Transelec, y otros actores. “Con la adjudicación se ratifica que la central Campanario es un muy buen activo de generación eléctrica y está en condiciones de inyectar energía al SIC de inmediato”, dijo.
En el gobierno valoraron la llegada de un nuevo actor al Sistema Interconectado Central (SIC), donde los principales operadores son Endesa, Colbún y Gener.

El subsecretario Sergio del Campo destacó que Duke Energy es un actor importante, que puede aportar al país nuevos proyectos de inversión y una transferencia tecnológica.

Agregó que es relevante que una empresa de este tipo se interese por llegar a Chile. No sólo la ve en Campanario, sino también aprovechando las oportunidades en generación.

Recordó que en los próximos meses el gobierno realizará licitaciones de distribución equivalentes al 15% de la demanda total del SIC.

Duke Energy es el cuarto actor en el mercado estadounidense. Está presente en el negocio de generación, distribución y transmisión. Tiene una capacidad instalada de 35.000 MW en Carolina del Norte, del Sur y los estados del medioeste, y participa en la distribución de gas en Ohio y Kentucky. Con una capitalización bursátil de US$ 30.856 millones, Duke Energy es controlada en 50,5% por inversionistas institucionales (entre ellos State Street Global Advisors, Black Rock Institutional Trust Company y Capital Research Global Investors, ninguno de ellos con más de 5%), fondos mutuos e inversionistas retail.

El precio pagado por Duke -que fue asesorado en la operación por el estudio Larraín y Asociados- está por debajo del valor de los activos físicos, los que al momento de decretarse la quiebra, en septiembre de 2011, fueron estimados en entre US$ 120 millones y US$ 140 millones.

Campanario comprende tres turbinas a diésel y una de ciclo combinado gas diésel, con una capacidad instalada de 240 MW. Además, tiene la aprobación ambiental para ampliar su capacidad a 390 MW. La central está suspendida por la autoridad desde septiembre, y una vez que se oficialice la adjudicación, estará en condiciones de inyectar energía. El jueves, Chadwick señaló que ya estaba generando unos 203 MW.

El proceso de la venta de los activos no estuvo exento de retrasos, a la espera de la resolución que se tomaría respecto de los contratos de suministro que mantenía vigentes con Saesa y CGE al momento de la quiebra.

La frustrada compra de Endesa
El 18 de febrero de 1999, Duke Energy lanzó una sorpresiva oferta para adquirir el 51% de la propiedad de Endesa, a un precio de $ 250 por acción. La oferta fue condicionada a que, a más tardar el 8 de abril, los accionistas de la eléctrica nacional acordaran un cambio a los estatutos, que permitiera incrementar desde 26% a 65% la cantidad de acciones en poder de un solo accionista. La propuesta fue aceptada por el 82% de los accionistas con derecho a voto, gracias a una campaña de comunicación realizada en Chile y EEUU, con lo que Duke entró a disputar la propiedad con Enersis (que controlaba 25,3% de acciones), en una guerra de ofertas. Finalmente, Enersis logró el apoyo de las AFP y pagó $ 360 por acción, sumando 34,7% adicional de la propiedad.

Fuente / La Tercera

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