A la Fiscalía de Calama fueron remitidos los antecedentes de un nuevo delito en el que se incurrió en un área laboral de Codelco Norte, donde se sorprendió a un supervisor en una falta grave a su contrato de trabajo y a un trabajador Rol B incurriendo en un grave accionar que podría implicar daños significativos a la estatal minera.
Según trascendió, este es un hecho absolutamente ajeno a la otra irregularidad que se investiga, donde se habla de soborno, cohecho, fraude al fisco y estafa, donde hasta ahora está acusado y despedido de sus funciones el ex ejecutivo Juan Carlos Olivo, y la empresa Conymet.
Otra causa
De acuerdo a lo establecido, esta obedece a otra causa y se deriva de los exhaustivos controles que aplica hoy en día la administración de Codelco, que quiere actuar con plena rigurosidad y con la más absoluta transparencia.
Según se supo la empresa, una vez que comprobó que había algunos malos manejos de parte de una persona, inició las investigaciones, aplicó la respectiva auditoría y pudo comprobar que un trabajador Rol B hacía uso de los sistemas digitales con mayor audacia y e ingresando a áreas en que los demás trabajadores no pueden hacerlo, porque no disponen ni de las claves, ni tampoco de las atribuciones para operar ciertos procesos.
Realizada las investigaciones respectivas, se llegó a la conclusión que había procedimientos indebidos. Pero también se debía determinar por qué esta persona manejaba ciertos procedimientos. Fue así como se llegó al supervisor, que, más bien pecó de confiado y había informado de ciertos antecedentes privados y de confiabilidad al trabajador, quien abusó de esa confianza y se aprovechó de ella para beneficio propio, realizando ciertas maniobras que involucrarían algunas operaciones económicas indebidas.
Según trascendió vía interna en la empresa, la administración informó del hecho a los trabajadores, para establecer si se trató de conductas contrarias a la política de transparencia y probidad que deben presentar todos los trabajadores.
La expulsión fue inmediata. Es así como el miércoles tanto el trabajador Rol B como el supervisor fueron desvinculados de sus funciones.
Se trata de dos personas que operaban en la Unidad Talleres, de la Subgerencia Mantenimiento Industrial.
Al supervisor se le aplica el despido por incumplimiento grave de sus obligaciones. No incurrió en delito, pero sí faltó a la confianza que le entrega la empresa al dar antecedentes privados a quien no corresponde.
Y por otro lado también se desvinculó al trabajador Rol B, pero él sí es acusado de falta de probidad y en consecuencia estos antecedentes fueron puestos a disposición de la Fiscalía Local.
Un correo interno que circuló en Codelco Norte estableció que este hecho de investigar y establecer responsabilidades viene a confirmar la permanente política de la administración, de cautelar en forma transparente y eficiente los recursos de Codelco, «la empresa de todos los chilenos».
Defensa
Según se estableció en los círculos gremiales de la supervisión se procurará defender al supervisor, dado que él no incurrió en falta de probidad, sino que su error fue haberse confiado del trabajador y entregó antecedentes que esa persona posteriormente les dio mal uso.
Fuente / El Mercurio de Calama