(MCH) Ayer se cumplió una semana desde que ocurrió la tragedia. Las labores de rescate siguen desarrollándose intensamente en la mina San José, en Copiapó, donde los sondajes ya han superado los 400 metros en dos de los equipos que están trabajando y que incluso comenzaron a operar con diamantina, lo que si bien obligará a avanzar más lento, según explicó el subsecretario de Minería, Pablo Wagner, permite un trabajo más preciso y con un menor margen de error.
Durante el día de hoy continuarán los sondeos y se espera que durante el fin de semana se pueda alcanzar la profundidad del refugio de emergencia donde podrían estar reunidos los mineros atrapados. La brigada de rescate cuenta ahora con una cámara robótica de alta definición de la empresa GeoScan, la que permitirá emitir imágenes de alta definición que podrían ayudar a recabar información relevante que permita tomar mejores decisiones para establecer cuál es la condición de los trabajadores.
Al lugar de los trabajos, además de los equipos de apoyo y brigadas de profesionales de empresas mineras privadas y públicas, proveedores y organizaciones gubernamentales, también han asistido agrupaciones gremiales de pequeños mineros. Es el caso de la Asociación Minera Punitaqui, cuyo presidente, Aldo Gallardo, declaró a MINERíA CHILENA, su preocupación por la salud de los mineros atrapados. El dirigente comentó que la pequeña y mediana minería está haciendo siempre esfuerzos por mejorar sus índices de accidentabilidad y que se han cumplido grandes logros, pero que todavía es necesario dar mayor amplitud a las labores del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), a través de mayores recursos y obra de mano. “En algunas regiones Sernageomin cuenta sólo con uno o dos inspectores, lo que es insuficiente”, indicó.
Fuente / MCH