(MINERíA CHILENA) En el 82 aniversario de la Asociación Gremial Minera de Antofagasta (Agrema), el Consejo Nacional de Producción Limpia (CPL) distinguió a la minera Quimurco por su faena Elenita II, tras su constante aplicación en el cumplimiento de metas y acciones de Producción Limpia, vinculadas a higiene laboral, seguridad minera, manejo de residuos sólidos, manejo de insumos mineros y gestión administrativa.
Estas áreas fueron reconocidas por los Ministerios de Salud, Minería y Medio Ambiente y el Sernageomin, que destacaron el compromiso de la empresa con los trabajadores y el medioambiente, tras una serie de auditorías que permitieron esta certificación, otorgada por primera vez a una empresa de la pequeña minería en la región de Antofagasta.
El certificado fue entregado por Norman Velásquez, Secretario Ejecutivo del CPL, a Luis Céspedes gerente de Elenita II, una faena subterránea de cobre que opera de la década del ’60, y que con una producción mensual de 5 mil toneladas de cobre es la única de la región que cuenta con todos los permisos y certificaciones para operar.
Para obtener esta certificación, la familia Céspedes comenzó a aplicar una serie de técnicas y prácticas de Producción Limpia hace ya cinco años, tras la aplicación del instrumento productivo ambiental Acuerdo de Producción Limpia (APL) explotación de yacimientos de la pequeña minería, que alcanzó a todo el país.
Hoy renueva este compromiso con el APL Pequeña Minería de la comuna de Antofagasta, que coordina el CPL Región de Antofagasta y que lidera Agrema, a objeto de homologar este ejemplo en otros yacimientos de la zona.
Velásquez afirmó que “esta estrategia productiva ambiental permite abordar problemas difíciles de resolver a través de regulaciones, pues en su aplicación se establecerán metas y acciones a cumplir en un plazo consensuado con los servicios públicos”.
Esto trae un beneficio: “las falencias detectadas se pueden subsanar buscando conjuntamente la solución a los conflictos, lo que entrega claridad en las reglas del juego y reduce la presión regulatoria. Los servicios públicos consideran la opinión de las empresas y los costos que deben incurrir para solucionarlas”, afirmó.
Patricio Céspedes, presidente de Agrema y vicepresidente de Sonami, declaró que “esto demuestra que con políticas públicas adecuadas somos capaces de responder. Como productores la seguridad es un deber ético. No está sobre la productividad ni a costa de la vida de nuestros trabajadores”, quien agregó que “como sector hemos mejorado, pero tenemos aún un largo camino por recorrer y estamos atentos para responder a los problemas que nos afectan”, agregó.
La distinción, en donde estuvo Rodrigo Mendiburu, seremi de Minería y Geraldo Jusakos, director ejecutivo de la Agencia Regional de Desarrollo Productivo (ARDP), se realizó con una cena efectuada por Agrema, en donde además se distinguió a Fermín Bordones, jefe de compra de Enami, por su trayectoria de casi 40 años de servicio a cargo de intermediar en la venta de minerales de los pequeños productores mineros.
Fuente/ MINERíA CHILENA