Con nombre y apellido. Los dirigentes sindicales de planta de la división El Teniente de Codelco -que emplea a más de 5.000 trabajadores- culparon al ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, como el principal responsable de la violencia vivida en la estatal, en la que en dos semanas de paro contratista ya se acumulan pérdidas por US$ 100 millones.
Según los líderes laborales, el timonel del Trabajo ha justificado los hechos de violencia en Codelco realizados por la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), al igual que el presidente de la CUT, Arturo Martínez.
«Los hechos acaecidos en estos últimos días muestran que quienes amenazan con la violencia gozan de absoluta impunidad y que además son justificados por el ministro del Trabajo y el presidente de la CUT», versa una declaración pública firmada por 21 dirigentes de la división.
Además, lo culpan de presionar a los ejecutivos de Codelco para instalar una mesa de negociación. «El primer responsable de esta situación es el ministro Andrade, autor de la ambigua ley de subcontratación y de las innegables presiones para que Codelco obligue a las empresas contratistas a establecer una mesa de negociación con aquellos quienes han ejercido la violencia extrema», señala la misiva.
También dicen que el Gobierno ha tenido incapacidad para manejar el conflicto, a lo que se suma la «irresponsabilidad de parlamentarios de la Concertación», lo que estaría llevando al país «a tierra de nadie».
El presidente ejecutivo de Codelco, José Pablo Arellano, en tanto, avaluó en US$ 100 millones las pérdidas que acumula el paro contratista, lo que corresponde a menor producción por 19 mil toneladas, poco más del 1% de la extracción que hace la estatal en un año.
Balines de acero
También explicó que ayer, después de que un grupo de buses que transportaban al personal de la división El Teniente fueran atacados con balines de acero, se decidió nuevamente paralizar las faenas, por la falta de condiciones de seguridad.
«Eso se llama violencia, y no estamos dispuestos a aceptarla, ni a poner en riesgo a nuestros trabajadores o a los de empresas contratistas. Por eso, suspendimos los turnos», manifestó José Pablo Arellano, y agregó que «los acuerdos de 2007 están cumplidos, y que aquí no hay ninguna huelga ni paro, lo que hay son hechos de violencia que dificultan el acceso a las actividades».
Fuente / El Mercurio