(El Mercurio) Diez horas se prolongó el interrogatorio que realizó el fiscal regional de Atacama, Héctor Mella, a los dueños de la mina San José, Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny, en calidad de inculpados de cuasi delito de lesiones graves y gravísimas por el accidente que afectó al operario Gino Cortés, en julio pasado, que determinó amputarle una pierna. Ayer sólo alcanzó a declarar Bohn, por lo que se programó otra sesión para hoy para tomar el testimonio de Kemeny.
Los empresarios llegaron al Ministerio Público acompañados por sus abogados, Gonzalo Insunza y Katherine Latrop, del estudio de Juan Agustín Figueroa, ex ministro del gobierno de Patricio Aylwin, y uno de los penalistas más respetados del país.
Se definió que la línea penal de la defensa de los dueños de la minera San Esteban estará a cargo del estudio de Figueroa, y los aspectos corporativos y financieros de la compañía, como las deudas de la empresa, serán supervisadas por la firma de Hernán Tuane, explicó Insunza, sobrino y socio del ex secretario de Estado.
Pese a que sus asesores legales anunciaron que los empresarios darían una declaración a la prensa, la extensa jornada los habría agotado y al final no lo hicieron.
«El fiscal está investigando todo, el caso de Gino Cortés, todo aquello que dice relación con el derrumbe, y la forma como se obtienen la reapertura y la resolución del Sernageomin que autoriza la reapertura de la mina», contó Insunza sobre las preguntas que le hicieron a su cliente.
La larga jornada de declaración, encabezada por el fiscal Mella junto a la jefa de la Brigada de Homicidios de la PDI, Rosita Torres, sólo se vio interrumpida cerca de las 14 horas, cuando Bohn pidió ir al baño. Ni siquiera suspendieron la sesión para almorzar o descansar.
Aunque en un primer momento se pensó en tomar declaración a ambos socios y cuñados, sólo se alcanzó a interrogar a Bohn. Hoy seguirán los interrogatorios con las preguntas a Marcelo Kemeny. Sin embargo, Insunza estimó que será menos prolongada que la de ayer, por cuanto el gerente general se refirió en extenso al funcionamiento de la empresa y quedará poco margen para nuevas preguntas.
Sobre el estado de ánimo con el cual los empresarios han enfrentado toda esta situación, Insunza señaló que «están absolutamente desolados. Han sido muchos días muy largos para ellos. Pasaron de una angustia absoluta a una gran alegría este domingo. Están muy destruidos, muy desolados», comentó.
Sobre la retención de los $900 millones dispuesto por el Juzgado de Letras, Insunza aseguró no estar informado y reiteró que los aspectos financieros están encargados al estudio de Tuane. «Yo sólo veo la parte procesal penal de este caso», dijo.
Sobre el extenso interrogatorio, Insunza explicó que se prolongó porque «es una materia muy compleja, se tuvo que responder a muchas inquietudes».
Fuente / El Mercurio.