(La Tercera) Entró sin saludar, diciendo que tenía poco tiempo y que sólo les daría una hora. La actitud molestó a los dirigentes de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), que agrupa a los trabajadores de Codelco y encabeza Raimundo Espinoza. Diego Hernández Cabrera, máximo ejecutivo de la estatal, se reunió con la FTC el pasado jueves, a las 9.00 horas, en el 1° piso de Huérfanos 1270 (la casa matriz) y fue directo al grano: comunicó la importancia de los planes de egreso para la corporación, su efecto en la competitividad de la minera y el beneficio que conllevaría para los trabajadores. Luego, cedió la palabra al team de recursos humanos, dirigido por el vicepresidente corporativo Sebastián Conde. Y se fue. Estuvo sólo 60 minutos.
«La reunión fue de menos a más», resumió el director de la FTC, Hugo Allan. «El hombre tiene su carácter, pero sabe negociar», cuenta otro asistente a la cita, que duró hasta las 11.30, y fue dirigida por Conde y su equipo. En ella, la gente de Hernández entregó un documento sobre la misión y los valores de la estatal. Todo para que los trabajadores se empaparan de la filosofía que hay detrás del mayor plan de retiro que la cuprera ha llevado a cabo en una década y que pretende reducir la dotación -de unas 19.359 personas- entre 10% y 15%; esto es, sobre 2.000 trabajadores.
La primera etapa de su programa, para El Teniente, ya dio sus frutos. Al cierre de la edición se habían acogido al plan de egreso más de 500 trabajadores -esto es, 25% de la meta- y algunos estaban pidiendo que se extendiera la oferta en plazo y cobertura. Se espera que en los próximos días se superen las 600 personas, señala Hugo Allan. Eso equivaldría al 12% de la dotación de esa división. Lo que está en juego es mayor: si el plan global tiene eco, Codelco volvería a los niveles de productividad de 2004, cuando alcanzó su peak y luego comenzó a descender. Con el acuerdo en El Teniente, Hernández saltó su primera valla en este proceso.
Oferta irresistible
El ex timonel de BHP lanzó el plan a inicios de septiembre y de inmediato generó la férrea oposicion de la FTC. Raimundo Espinoza señaló que «muchos problemas de productividad dentro de Codelco están asociados a la gestión» y anunció que «si Codelco impulsa cambios en la dotación sin acuerdo sindical, habrá dificultades». En la semana, otros dirigentes, como Grimaldo Ponce, de Codelco Norte, y Nelson Soto, de Andina, dijeron que si había despidos sin plan de egreso, paralizarían todo Codelco.
Pero las declaraciones de los primeros días han dado paso a un ánimo más distendido que cerró con buenas noticias para Hernández. Hugo Allan, presidente de los sindicatos de El Teniente, dice que «en otros minerales (divisiones) la realidad es distinta y probablemente tengan una negociación más dura, pero van a llegar a acuerdo igual».
¿La clave? El timonel de Codelco se preocupó de poner sobre la mesa ofertas difíciles de rechazar para quien esté enfermo o a punto de jubilarse y que puede significar una indemnización de hasta $ 60 millones por trabajador.
Si el plan sigue su buen curso, el cambio que viene es mayúsculo. La edad promedio de los trabajadores de Codelco es 47,9 años, comparado con los 42 de las empresas privadas del Consejo Minero. Para Hernández, rejuvenecer la plantilla es crucial. El 3% de la dotación tiene la edad de jubilación cumplida. Y otro 10% está a sólo cinco años o menos de jubilar. Según la empresa, la moda estadística, es decir, la edad más frecuente en Codelco, es de más de 55 años. En la distribución etárea, menos del 5% tiene bajo los 30 años y el 47% tiene más de 50 años.
En Codelco Norte existe una unidad de empleabilidad y estabilidad, donde hay 215 personas que no cumplen funciones que sean productivas para la empresa, pero reciben íntegro su sueldo. El propio Hernández ha calculado que si se suma la gente «jubilable» de la cuprera, más aquella con altas tasas de ausentismo laboral y enfermos naturales crónicos, se tiene que el 21% de la dotación no está en condiciones para cumplir altos niveles de productividad.
Si el plan fructifica, la estimación en Codelco es que la productividad suba 10% y en algunas áreas más de 20% a partir de 2011. Como buscar capital en Bolsa es políticamente inviable, para financiar su plan de inversiones (US$ 15 mil millones) deberá negociar con Hacienda fórmulas para capitalizar parte de sus utilidades. Y para eso, la administración sabe que debe mostrar avances en sus costos y productividad.
Lo que viene
El cronograma contempla que las próximas negociaciones en cerrarse sean Andina -10 días- y El Salvador. En ambas, fuentes de los sindicatos esperan un rápido cierre. En el yacimiento de la III Región, la reducción podría sumar a cerca del 10% de la plantilla de 1.400 trabajadores.
La negociación más dura se anticipa en Chuquicamata, donde se inician esta semana las tratativas con los trabajadores. En esa división -Codelco Norte- ya hubo acercamientos con los sindicatos de supervisores, señala Grimaldo Ponce, presidente de ese sindicato. «Empezamos mal, pero se fue arreglando la cosa en la semana», afirmó. Y si bien aquí está la gran duda del plan de Hérnandez, la aspiración de la compañía es cerrar todo el proceso antes de fin de año. Así, la próxima valla es Codelco Norte, de donde la empresa espera que provenga la mitad de los egresos totales previstos.
Fuente / La Tercera