Desencuentro entre ejecutivos y dirigentes sindicales, marcó el fin de semana de diálogo en Codelco Norte

El combustible llegará al terminal que están construyendo Codelco y Suez Energy en la II Región entre 30% y 40% más barato que el que pagan los impulsores del proyecto Quintero. No obstante, el menor costo no se traspasará al cliente final, en este caso eléctricas y mineras, sino que se destinará a financiar la inversión del proyecto.

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(El Mercurio de Calama).- «Al rojo» se mantiene el proceso de negociación colectiva entre la administración de Codelco Norte y dirigentes de los sindicatos Uno, Dos y Tres, que representan a casi seis mil trabajadores rol B. Ayer los ejecutivos negociadores decidieron retirar de la mesa cinco de los puntos que pretendían tratar y que han tenido fuerte resistencia de parte de la dirigencia sindical y mineros que han asistido a las asambleas.

La decisión lejos de agradar a los mineros le provocaría una seria merma en el bono por término de negociación (BTN), principal aspiración de las bases, el que sufriría un notorio detrimento debido a que la aspiración de los administrativos respecto al BTN tenía directa relación con lo que hoy son llamados puntos conflictivos.

Fuentes de El Mercurio de Calama confirmaron que la negociación va por ese rumbo, situación que tiene inquietos a los dirigentes, quienes conocen las aspiraciones de sus representados.

Puntos

En definitiva los puntos conflictivos que retiró de la mesa de diálogo son cinco. Parten por la intención de reducir los días hábiles de vacaciones de 25 a 18 para los trabajadores antiguos y respetar los 15 legales para los nuevos. Esta oferta iba acompañada de un monto que significa que quienes hoy están en la división recibirían una cantidad por la vacaciones, y esta abarcaría la duración del contrato colectivo. Finalizado éste, estaba el compromiso de pagar anualmente la diferencia de días, una vez que se tomaran las vacaciones.

Esta medida, definida como ordenamiento del sistema de vacaciones fue inspirada en la necesidad de mejorar la organización laboral en las distintas áreas de la división.

Trascendió que ante la negativa de tratar este punto la administración comunicó en la mesa negociadora que no volverá a «comprar» vacaciones a los trabajadores, habitual práctica en Chuquicamata, y deberán cumplirse los períodos completos que cada trabajador tenga.

El segundo punto de la discordia apuntaba a entregar un incentivo especial de egreso para los varones mayores de 65 años y mujeres mayores de 60 años. Junto a un plan de salud correspondiente para ambos grupos. Este incentivo se hacía extensivo para quienes presenten alguna enfermedad natural o profesional, y que hoy carecen de capacidad laboral remanente.

Se filtró que idea era entregar un apoyo en 750 UF, más un plan de salud por 4 años. Para los enfermos 1500 UF y el plan de salud.

Existía la imperiosa necesidad de favorecer a quienes quieren pensionarse y quienes quieren salir de la empresa por enfermedad y con ello mejorar claramente la labor diaria.

Flexibilidad laboral

Junto a los dos anteriores habían tres puntos que fueron incluidos dentro de un gran tema que fue definido como de flexibilidad operacional, que perseguía que la empresa ganara en competitividad y productividad.

Estos eran la eliminación selectiva de las actas de acuerdo, que no están vigentes o que restringen la facultad de administrar, organizar y dirigir que la administración requiere. El término selectivo apuntaba a mantener muchas de las actas que fueron firmadas recientemente, no así aquellas de antigua data, varias sin ninguna relación a lo que hoy se vive en la empresa, como actas sobre aspectos y secciones que hoy no existen en el mineral.

A este punto se sumaba la condición para los nuevos trabajadores. En este sentido la administración sostenía que el contrato colectivo afecta sólo a los trabajadores actuales y a quienes los dirigentes sindicales representan y que no era posible extender las condiciones laborales para futuros trabajadores.

Por último, también se retiró de la mesa la necesidad de que el actual Bono de Gestión Variable (BGV), existente en las diversas áreas de Chuquicamata sea cambiado por una asignación personal e incluido dentro del sueldo del trabajador. La razón es que de acuerdo a la realidad actual la condición de variabilidad del bono es irreal y por ello la intención de incluirla en el sueldo.

Oposición

No obstante, todos y cada uno de estos puntos tuvo gran resistencia entre los trabajadores y sus dirigentes, quienes no están dispuestos a transar beneficios que fueron conquistados en antiguas luchas sindicales y que hoy encuentran improcedentes.

Pero también se filtró que los negociadores de la administración fueron claros en decir que frente a esta negativa a tratar los temas antes mencionado era imposible mejorar el BTN, que fue fijado hace días atrás en $2.860.000.

Fuente / El Mercurio de Calama

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