(La Estrella de Iquique) El Instituto de Investigaciones y Ensayos Farmacológicos de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile entregó un informe detallado sobre las supuestas emisiones aéreas odoríferas, originadas en la Planta Concentradora de Molibdeno en Punta Patache de propiedad de la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi y que estaría afectando a los habitantes de las caletas.
En lo medular, el estudio de más de 200 páginas establece que en las localidades cercanas a la Planta de Molibdeno, como la caleta Chanavayita, no fue detectada la presencia de ácido sulfhídrico; que las emisiones de olor están asociadas a otros 7 compuestos, pero que ninguno de ellos es tóxico o cancerígeno.
Es más, la investigación demuestra que la comunidad de Chanavayita tiene efectivamente percepción de olores, aún cuando hay reconocimiento que han disminuido los eventos. Se identifican además una serie problemas sanitarios en la caleta y como probable fuente de las emisiones odoríferas se asocia a la carencia de agua potable, alcantarillado y basuras, mas no a la Planta Concentradora de Molibdeno en Punta Patache como han denunciado los vecinos.
El estudio fue encargado por la minera debido a los reclamos de vecinos de comunidades ubicadas en las cercanías de la Planta Concentradora de Molibdeno (que tuvo una producción anual de concentrado en el año 2008 de 2 mil 471 toneladas, y de una ley promedio de 53%), quienes denunciaban olores desagradables similares a «huevo podrido», presuntamente originados en las faenas.
Lo anterior, había alertado a los dirigentes por los efectos en la salud asociadas a estas emanaciones, lo que incluso los llevó a manifestarse desde el 2008 hasta octubre pasado, donde incluso se enfrentaron con Carabineros en la ruta A-1.
DETALLES
El estudio intentó responder a la pregunta ¿Cómo la Planta Concentradora de Molibdeno puede estar afectando la salud de las comunidades ubicadas bajo viento debido a los malos olores?
Para resolver la incógnita, fueron realizados análisis químicos, de riesgos en la salud asociados con las emisiones aéreas con olores y un estudio epidemiológico. Consideró inspecciones a la Planta Concentradora de Molibdeno y a la Laguna de Evaporación, ubicadas a 65 kilómetros al sur de Iquique.
Preliminarmente, los olores predominantes fueron descritos por los habitantes de las caletas costeras como de sulfuros, materia fecal, petróleo, materias en descomposición y de gas de cañería.
Entre las conclusiones de la investigación se detalla que «la caleta de Chanavayita presenta diferencias respecto a la percepción de riesgo frente a las industrias y sus habitantes refieren mayor molestia por los malos olores que en las caletas de Caramucho y Los Verdes».
Respecto a la relación entre afecciones a la salud y la emanación de olores, el informe establece que «resultan llamativos los problemas referidos al área gastrointestinal, que tanto en cuadros agudos como en el reporte de condiciones crónicas son más prevalentes que en las localidades de control. Esto estaría siendo causado por los problemas sanitarios de falta de agua potable y adecuada eliminación de excretas».
ESTRÉS
Agrega el documento que «los resultados observados en el estudio epidemiológico y corroborado por la evaluación de riesgo realizada, permiten inferir que los niveles de compuestos odoríferos presentes en Chanavayita no estarían produciendo efectos patológicos sobre la población».
El informe también advierte: «como las percepciones pueden llegar a provocar alteraciones, debido al estrés en personas susceptibles, se recomienda comunicar el riesgo a la población para que ella pueda dimensionarlo en su justa medida; responder todas las dudas que los habitantes de Chanavayita puedan tener y crear confianza entre la población».
ANALISIS QUíMICO
En el ítem 6 del informe, se citan las variables consideradas en las muestras como la dirección, velocidad y estabilidad del viento (sur norte), temperatura ambiente, humedad relativa, y las localidades muestreadas, caleta Chanavayita, Cáñamo y Punta Lobos, entre el 17 y 20 de julio de 2009, en particular dos puntos antes de Chanavayita y dos puntos después, evaluando además la dirección del viento.
Consultados ingenieros químicos sobre el informe, explicaron que en la página 49 están los resultados donde para todas las áreas externas a la planta aparecen como no detectado ninguna de las tres especies que más abundan en la planta (disulfuro de carbono, metil isobutil cetona y metil isobutil carbinol), compuestos orgánicos que sólo se encontraron en las muestras de agua de las piscinas, pues no hay presencia de ningún compuesto orgánico volátil en las muestras de aire.
El número de puntos de muestreo es de 62, repartidos mayoritariamente en la planta y sus equipos. Además, se instalaron equipos recolectores de gases en cordillera, mineroducto, caleta Cáñamo, Chanavayita y Sal Lobos, Laguna de Evaporación.
El principal problema denunciado por los vecinos de Chanavayita es el supuesto olor a «huevo podrido», cuyo responsable sería el ácido sulfhídrico (H2S). Sin embargo, el informe indica que «el ácido sulfhídrico no ha sido detectado ni por el olor, ni analíticamente en aire, ni en las aguas de desecho en la Planta Concentradora de Molibdeno, no existe evidencia de emisiones volátiles de ácido sulfhídrico en concentración tal que puedan llegar hasta Chanavayita (distante 13 kilómetros de la planta) y aún ser detectables al olfato. Sin embargo, es posible que los olores a materias fecales (causadas por el escatol) sean un problema local y no proveniente de la planta».
Un ingeniero químico que prefirió reserva de su identidad, reconoció que es importante recalcar que la concentración de los gases (H2S, olor a «huevo podrido») disminuye a medida que uno se aleja de la fuente, ya que estos tienden a dispersarse en la atmósfera. Es decir, es imposible que un olor que esté en la planta se haga más fuerte en un lugar lejos de ella, aún cuando el viento esté a favor de dicho lugar. Sólo se debiera esperar dilución del olor y en ningún caso concentración.
También es necesario considerar que el ácido sulfhídrico pasa a estado gaseoso a pH 9 (condición de operación de las piscinas de evaporación) y a una temperatura de 20°C, en una proporción de 2,5% (quiere decir que sólo el 2,5% de ácido presente en el líquido se volatiliza). Si la temperatura baja a 15° esta cantidad aumenta a 5%.
Con estas concentraciones en los gases sobre las piscinas, sería imposible que sea perceptible en Chanavayita.
Fuente / La Estrella de Iquique.