A las ocho de la noche del lunes y a tres grados bajo cero, carabineros de la cuarta comisaría de El Salvador, en la región de Atacama, llegaron sin hacer mucho ruido al sector de Sierra cerro Carachapampa, en la comuna de Diego de Almagro. Ahí se encontraron con un tremendo pique de 10 metros de ancho por 40 de profundidad, pero lo que más les sorprendió fue que muy cerca había un campamento minero y varias personas trabajando con taladros y brocas.
Desde el 16 de marzo, un grupo de 10 hombres liderados por Eduardo Valdivia Castillo, de 44 años, se intaló literalmente con camas y petacas en pleno desierto de Atacama, con la única intención de extraer oro.
Durante un mes, los pirquineros se fueron a vivir al lugar en tres containers que tenían acomodados como dormitorios y cocina. A eso sumaban dos camionetas todo terreno, generadores eléctricos y provisiones como para un batallón.
El lugar era perfecto para hacerse la América, el problema es que pertenece a la minera Mantos de Oro, el principal yacimiento de ese mineral en el país, que aporta 56% de la producción nacional.
“Estas personas estaban extrayendo material de forma ilegal, por lo que se constituye un hurto de mineral”, explica el fiscal Juan Ignacio Henríquez.
¿Cuánto oro lograron sacar?
Desplazaron 466 toneladas de tierra, de las cuales se estima que un poco más de tres kilos corresponden a oro. Esto estaría avaluado en $43.000.000.
“Ellos cuentan con todos los papeles necesarios para instalarse en el lugar. Además, no sabían que el terreno pertenecía a la minera”, asegura Luis Gallardo, abogado del grupo.
Los mineros fueron formalizados por usurpación de concesión minera, hurto de mineral y posesión de material explosivo. “Arriesgan penas que van entre los 541 días a los 10 años de cárcel”, dice el fiscal.
Fuente / Las Últimas Noticias