(El Mercurio) El buen desempeño económico registrado en el año comercial 2011, el mayor precio del cobre -que pasó de un promedio de US$ 3,4 la libra en 2010, a US$ 3,9 la libra el año pasado- y el incremento de 17% a 20% en la tasa de impuesto que pagan las empresas incidieron positivamente en los resultados de la Operación Renta 2012.
De acuerdo con el balance entregado ayer por el Servicio de Impuestos Internos (SII) y la Tesorería General de la República, los tributos declarados crecieron 26,5% real respecto del ejercicio anterior, ubicándose en US$ 16.075 millones.
El gravamen que presentó un mayor incremento fue el de Primera Categoría, que pagan las empresas, con un crecimiento de 37,7%, por lo que la recaudación se ubicó en US$ 12.774 millones frente a los US$ 9.279 millones de la operación anterior.
El factor que mayor incidencia tuvo dentro del aumento fue el cambio legal introducido en el marco de la reconstrucción del país y que elevó a 20% la tasa de Impuesto de Primera Categoría.
De hecho, el efecto de dicho ajuste explicó aproximadamente 20,6 puntos porcentuales del alza de 37,7%.
Por su parte, el Impuesto Adicional evidenció una disminución en su recaudación, debido principalmente a cambios individuales de políticas de retiro y distribución de utilidades, más que a un efecto económico tributario.
Las declaraciones de dicho gravamen cayeron un 11,8%, mientras en la Operación Renta 2011 crecieron un 55,8%.
Más en detalle, el titular del SII, Julio Pereira, explicó que la baja radicó en que los contribuyentes que no tienen domicilio o residencia en Chile efectuaron menores retiros de rentas hacia el exterior.
Respecto de los focos de fiscalización durante este año y justo a un mes que Hacienda informara que la tasa de evasión del IVA se situó en 20% el año pasado, Pereira señaló que los énfasis en materia de control estarán en tres áreas.
En primer lugar, el SII desarrollará una «acuciosa» fiscalización para validar o desvirtuar las solicitudes de devolución que efectúan las empresas con pérdidas tributarias. Esta acción involucra a 13.785 contribuyentes que declaran Pérdida por Utilidades Absorbidas (PPUA) por US$ 743 millones.
De este grupo, el Servicio de Impuestos Internos priorizará la fiscalización al segmento de medianas y grandes empresas.
También se revisará a las firmas cuya determinación de su Renta Líquida Imponible resulta negativa, esto es con pérdida tributaria, pero que durante 2011 declararon Pagos Provisionales Mensuales que no dieron cuenta de esa situación.
Segundo, el SII pondrá el foco en las personas que registran altas inversiones, pero cuyas rentas declaradas no se condicen con los montos de las mismas.
En tercer lugar, apuntarán a los contribuyentes que, debiendo presentar declaración de renta, no la han realizado.
Fuente / El Mercurio