(La Tercera)
1.Conflicto: A diferencia de otras semanas, el ministro Cristián Larroulet no viajó el martes pasado al Congreso. El titular de la Segpres, quien suele apersonarse al menos dos días en Valparaíso, destinó gran parte del martes a sostener una ronda de consultas en La Moneda por una nueva misión: apoyar la agenda energética.
La noche del lunes, Larroulet había sostenido una reservada reunión de casi dos horas con los máximos ejecutivos de Endesa España. Aunque la cita en Palacio se producía en el marco de las actividades protocolares de la delegación de empresarios que acompañó al rey Juan Carlos de España, en la conversación también se abordó el escenario que enfrenta el proyecto HidroAysén, controlado por Endesa (51%) y Colbún (49%).
En el Ejecutivo había preocupación por la decisión de Colbún, que sugirió a Endesa suspender la tramitación ambiental de la línea de transmisión del proyecto, ante la falta de un marco regulatorio.
La crítica fue interpretada en el gobierno como una clara señal de presión para acelerar el proyecto que crea la carretera eléctrica que conectaría las represas de HidroAysén con el resto del sistema eléctrico nacional.
Aunque el lunes los ejecutivos de Endesa también se reunieron con los ministros de Energía, Jorge Bunster, y de Hacienda, Felipe Larraín, la irrupción de Larroulet en la agenda energética daba cuenta de que la solución del problema traspasaba el ámbito sectorial o económico. El tema debía resolverse a través de un acuerdo político.
2. Aliados:
Larroulet estuvo también presente el viernes en el encuentro donde el Presidente Sebastián Piñera recibió a 15 altos ejecutivos del sector energético. Aunque no se permitió a la prensa filmar o fotografiar el inicio del encuentro, tras la reunión fue difundida una imagen con todos los presentes. Al lado de Piñera figuraba Vivianne Blanlot, ex ministra de Bachelet, ex secretaria de la Comisión Nacional de Energía de Lagos y actual integrante del directorio de Colbún. En el gobierno señalan que Blanlot (PPD) es una de las personas con las que Larroulet mantiene lazos, al igual que con Jorge Rodríguez (DC), ex ministro de Economía de Lagos, hoy presidente de Guacolda. Las relaciones del ministro con el mundo energético, sin embargo, no se limitan a figuras de gobiernos concertacionistas. Conocida es su amistad con el presidente de la Sofofa, Andrés Concha, y con Juan Antonio Guzmán, ejecutivo de Gener.
La última semana, el titular de la Segpres retomó gestiones con parlamentarios de las comisiones de Minería y Energía. Los diputados Felipe Ward (UDI), Manuel Rojas (UDI), Juan Carlos Latorre (DC) y Felipe Harboe (PPD) fueron algunos de los contactados.
En varios hubo una acogida favorable a las gestiones para acelerar la agenda energética. Incluso, en la oposición coinciden en que es un tema no resuelto y que requiere de más atención del Parlamento.
3. Adversarios:
Pero la principal traba de un posible acuerdo es la influencia de grupos ambientalistas y organizaciones que cuestionan el surgimiento de ciertos proyectos energéticos. Los vínculos con ese mundo han sido la principal debilidad del gobierno. Uno de los síntomas de ese fenómeno ha sido la judicialización de estos casos.
En la reunión del viernes, Piñera dijo a los asistentes que hoy había una ciudadanía más empoderada y crítica, por lo que era necesario que las empresas también asumieran con mayor énfasis la defensa pública de sus proyectos.
4. Objetivos:
Antes de la señal de Colbún, que puso en suspenso a HidroAysén, la carretera eléctrica ni siquiera figuraba en la parrilla legislativa de la Segpres. Ahora, el compromiso de Piñera es enviar esa reforma en agosto. Además, la agenda energética la conforma la iniciativa que busca agilizar el trámite de concesiones eléctricas y que, posiblemente, la próxima semana tendrá nueva urgencia. Otra norma se relaciona con proyectos de geotermia. Una cuarta reforma podría engrosar la agenda: la que fusiona los ministerios de Energía y Minería. Pero en el gobierno precisan que esa idea aún está en estudio.
Con esas tareas pendientes, la intención del Ejecutivo es radicar el debate en el Congreso, lo que fortalece el papel de Larroulet.
En La Moneda están conscientes de que la relación con los empresarios no está en su mejor momento. No obstante, con las gestiones del equipo económico, reforzadas por la Segpres y el propio Presidente, el gobierno espera cerrar ese flanco. La idea central es dar señales pro inversión, defender lo realizado y remarcar que no es culpa de La Moneda el contexto social que ha condicionado la tramitación de proyectos como HidroAysén.
Fuente / La Tercera