(Pulso) El alza de la energía, la baja productividad laboral, las menores leyes de mineral y la apreciación de la mano de obra. Todos factores que han perseguido a Codelco desde el inicio del boom de precios del cobre, por allá por 2006, y que le han provocado una escalada en sus costos que hoy se ubican, tras muchos años, por sobre el promedio de la minería privada en el país.
El jueves de la semana pasada, la minera estatal presentó su estado de resultados, el que arrojó excedentes por US$7.531 millones. Se trata del tercer resultado más alto de la historia de la corporación y que está influido, en gran medida, por la ganancia extraordinaria generada por la compra a precio excepcional de un porcentaje de Anglo American Sur, con lo que el resultado no operacional alcanzó los US$2.509 millones.
Pero tras esas cifras positivas, se esconde el complejo escenario de costos que enfrenta la empresa estatal. Su costo neto a cátodo, indicador que permite comparar entre operaciones y que excluye gastos no mineros, como casa matriz y además incorpora el crédito por la venta de subproductos, alcanzó en 2012 un total de US$1,63 por libra, cifra que representa un aumento de 57% en relación con 2011, cuando este ítem anotó un valor de US$1,04 por libra.
Si la variación entre 2011 y 2012 ya es alta, al comparar los últimos seis años de operación de Codelco el panorama se ensombrece aún más. En 2007, el segundo año de boom del cobre, Codelco operaba con un costo neto a cátodo (conocido en la industria como C1) de US$0,397 por libra.
Es decir, la variación en el período alcanza un aumento de 311%, variación inédita y que refleja, entre otros ítems, la reducción de las leyes de mineral, el menor crédito por subproducto (el molibdeno se cotiza hoy a menos de la mitad que lo que lo hacía hace seis años) y también un costo de la energía en promedio, más bajo.
Según la presentación de resultados de Codelco (que no incorporó por primera vez el total de costos y gastos, aunque sí lo presentó en la conferencia de prensa) Codelco supera en costos a la minería privada, que alcanza, incorporando a Codelco, un nivel de US$1,62 por libra, casi US$0,1 menos que la cuprera del Estado.
Un caso clave es Chuquicamata, que pasó de un C1 de US$1,09 en 2011 a US$1,93 un año después.
A modo de comparación, Minera Los Pelambres, del grupo Luksic, alcanzó un C1 de US$0,86 en 2012. La operación más cara de Antofagasta Minerals es Michilla, que operó con un costo neto a cátodo de US$3,18 por libra, en el filo de la rentabilidad.
Si el costo C1 ha aumentado cuatro veces, el total de costos y gastos (conocido como C4), ha aumentado 86% en el mismo período, pasando de US$1,42 por libra en 2007 a US$2,64 el año pasado.
Lo más complejo es el salto del último año: producir una libra de cobre le costó a Codelco US$0,6 por libra más que en 2011, lo que involucra un aumento de 28% sólo en doce meses.
«Hay una alta correlación entre la ley de mineral y el costo. En el caso de Codelco, los costos se han igualado con la industria, pero nosotros hemos tenido un alza importante en el último año», reconoció el vicepresidente de Administración y Finanzas de Codelco, Iván Arriagada.
¿Es preocupante este nivel de costos? Para Thomas Keller, presidente ejecutivo de la cuprífera, sí lo es. La buena noticia es que ya se decidió iniciar un programa intensivo para revertir este escenario y que tiene el objetivo en no superar los US$3 por libra.
«Ciertamente, al igual que el resto de la competencia, el énfasis en la productividad y la contención de costos es una prioridad para la corporación, y estamos trabajando en forma muy intensa, en el marco de un proyecto estructural de productividad y contención de costos. Claramente para nosotros es una prioridad el contener estos costos y efectivamente este año tenemos planes bien específicos para no superar los costos del año pasado. Estamos preocupados hace bastante tiempo, y venimos desarrollando esta iniciativa», señaló Keller.
El problema es que no todas las variables son controlables para Codelco, por lo que la contención de costos no depende sólo de la voluntad de los ejecutivos de la empresa. Uno de estos factores es el precio de la energía, inusualmente alto desde que estalló la crisis del gas, hace cerca de seis años.
Precisamente este año, Codelco deberá seguir pagando el costo marginal en el SIC, debido a que el contrato que mantiene con Colbún, su abastecedor para la zona central, incluye esa condición, la que expira a contar de 2014.
El académico de la Universidad de Chile, Aldo Casali, dice que no corresponde comparar entre Codelco y las privadas sin tener en cuenta aspectos técnicos como la vejez de las minas, que afecta tanto las leyes como el personal y la tecnología. «Es posible que Codelco sea menos eficiente que la gran minería privada, pero hay que evaluarlo de una forma correcta, considerando las diferencias tecnológicas y de la naturaleza (mineralogía, profundidades de las operaciones, etc.) y no optando por lo más fácil de sólo comparar productividades sin corregir por dichas diferencias», planteó.
Fuente / Pulso