(El Mercurio) Fusión de gerencias y creación de nuevas áreas, y un fuerte ajuste en los programas son parte de los cambios que el Gobierno está implementando en la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo).
El objetivo final: transformar a la entidad en una agencia promotora del emprendimiento y de la innovación.
El consejo de Corfo -presidido por el ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine, e integrado por los titulares de Hacienda, Relaciones Exteriores, Mideplan y Agricultura, además del vicepresidente ejecutivo, Hernán Cheyre- decidió reducir de cuatro a tres las gerencias, fusionando «Fomento» con «Inversión y Desarrollo».
Ésta se transformará en el área de «Desarrollo Empresarial», que agrupará todas las líneas de ayuda asociadas al crecimiento de las pequeñas y medianas empresas (calidad de los procesos, productividad, internacionalización, y otras).
La división -dirigida por Juan Antonio Figueroa- también se encargará de atraer nuevos negocios, fomentando la llegada de inversionistas locales y/o extranjeros.
Otro cambio es la creación de la gerencia de estudios, a cargo del actual jefe de gabinete, Felipe Commentz. La división realizará una evaluación permanente de los programas que mantiene Corfo, además de proponer nuevas áreas de desarrollo y ayudas.
También se eliminó la gerencia de marketing y comunicación, área que dependerá ahora de la gerencia corporativa, liderada por Matías Acevedo.
Menos programas
Corfo maneja cerca de 90 programas en sus actuales tres gerencias, lo que, según Hernán Cheyre, hace engorroso para el usuario saber cuál ayuda es útil para sus necesidades.
«Nuestra meta es avanzar hacia una ventanilla única», dice el ejecutivo, quien explica que la idea es disminuir el número de líneas de ayuda, lo que no implica reducir la cantidad de beneficiarios.
Eso sí, agrega, habrá algunos que se suspenderán debido a su bajo impacto como el «programa de proyectos emblemáticos», subsidio para inversionistas que compran activos fijos y que fue pensado para ayudar a Bellavista Oveja Tomé.
Esta línea es una de las 30 que dependen de la gerencia de Desarrollo Empresarial, las que se espera reducir a la mitad hacia fines de año.
En Intermediación Financiera, en tanto, el objetivo es agrupar los 29 programas en cuatro. Líneas de financiamiento y tres fondos: garantías, de capital de riesgo y para las Sociedades de Garantías Recíprocas (SGR).
Sin embargo, es en InnovaChile donde se efectuarán los mayores ajustes.
En primer lugar, se reducirán de 32 a 16 las líneas de ayuda de esta gerencia y se establecerán metas a los beneficiarios para la entrega de recursos en el tiempo. «La idea es incentivar que la gente haga las cosas bien y que los dineros tengan algún impacto», dice Cheyre.
Además, a partir de septiembre se iniciará un plan piloto en el programa «innovación empresarial» para reducir a la mitad los tiempos de aprobación o rechazo de proyectos, que en promedio tardan 80 días.
Cheyre: «Eché de menos de las administraciones anteriores las evaluaciones de los programas»
¿Qué busca el Gobierno con esta reorganización de Corfo?
«Corfo quiere ganar en foco, tener al usuario final como el eje de sus programas. Por lo tanto, llegar de forma muy simple y directamente, y facilitarles la vida. Además que los programas tengan impacto, que tengan algún sentido, que resulten y se logren los objetivos, y ahí la importancia de contar con métricas».
«Entonces menos programas, más focalizados y más orientados al usuario nos facilitará cumplir con lo que nos estamos proponiendo: mejorar la productividad en el país y permitir que Chile sea más productivo».
¿La idea es mejorar la eficiencia de los procesos internos y el impacto de los programas?
«Efectivamente. Además de reducir el número de intermediarios, ya que a veces impiden que lleguen los fondos en su plenitud hacia los usuarios finales».
¿Estos cambios reflejan una evaluación negativa del rol que estaba cumpliendo Corfo?
«Muchas de las cosas que se están impulsando en los programas vienen de antes. Lo que queremos hacer ahora es focalizar. Hay programas en que han gastado muchos recursos y esa fue una etapa inicial, pero lo que sí eché de menos de las administraciones anteriores es haber tenido evaluaciones de impacto de los programas y revisiones de resultados».
¿Se encontraron con programas poco eficientes y de bajo impacto?
«Es que no están medidos y nuestra principal tarea es hacerlo. En el último trimestre del año debiesen estar listas las mediciones, algunas toman más tiempo, pero debiésemos tener una idea general. De tal manera que con los recursos que tendremos para 2011 poder reorientar los programas con esta nueva lógica».
Fuente / El Mercurio