(El Mercurio) De «poco prudente» calificó la Contraloría el paso del empresario Rafael Guilisasti desde el Consejo de Corfo a la presidencia de las sociedades Cascada, a través de las cuales Julio Ponce controla SQM. Esto, por el conflicto que mantiene SQM con la estatal por operaciones en el Salar de Atacama. Sin embargo, descartó que exista un conflicto de interés o una infracción a los deberes de probidad en la decisión de Guilisasti.
Desde Corfo han asegurado que el empresario conoció información reservada y estratégica del conflicto judicial que mantienen con SQM, pero Guilisasti desestimó esta acusación. La Contraloría reconoció eso sí en el informe que el movimiento del empresario «genera una razonable duda ética».