La Contraloría General de la República hizo públicos ayer dos informes de auditoría a los procesos de dos de las mayores empresas estatales: Enap y Enami, en los que efectuó varias recomendaciones para mejorar la gestión de ambas empresas.
En el caso de Enap, el objeto de la investigación fue el proceso de contratación de naves para el transporte de crudo, el que involucra negocios por más de US$ 43 millones sólo durante el primer semestre de 2007.
Según las observaciones que hizo el ente fiscalizador se señala que, si bien el sistema es eficaz, éste no utiliza el sistema de licitaciones, sino que se trata de contratos de asignación directa y que datan, en el caso de dos de los intermediaros que brindan este servicio, desde 1998.
Pero Enap asegura que cambiará su forma de operar en este ítem a contar de ahora. «Durante 2008, Enap adoptará las medidas para realizar un proceso licitatorio de selección y contratación de intermediarios», asegura el texto, en alusión a la respuesta de la propia Enap.
Falta de información
También se detectó que un porcentaje significativo de los contratos difiere en sus cláusulas, lo que «dificulta la toma de decisiones», advierte la Contraloría. La empresa dice que recoge todas las recomendaciones y que éstas sirven «para mejorar la gestión».
La entidad fiscalizadora, además, entregó el informe de la auditoría a Enami, que también arrojó una serie de recomendaciones.
Se advirtió, por ejemplo, que no queda constancia de la asistencia técnica prestada a los pequeños mineros, lo que «impide validar los servicios prestados». Además, cuestiona el uso presupuestario de un proyecto de tranque de relave -encargado a una estudiante memorista- que costaba $ 7 millones, pero del cual sólo consta el pago de $ 1.200.000.
Fuente / El Mercurio