(MINERíA CHILENA) En febrero de 2009 la empresa Río Seco presentó un Estudio de Impacto Ambiental para la construcción y operación de la central termoeléctrica Pacífico en la región de Tarapacá. El proyecto de generación eléctrica a carbón tendría una potencia bruta de 350 MW (mediante dos unidades de 175 MW cada una) para abastecer al SING, se emplazaría en a 63 km al sur de la ciudad de Iquique, en la Bahía de Patache, y contempla una inversión por US$ 750 millones.
Aunque fue rechazado a fines de 2009, tras varias adendas y suspensiones de plazos, este proyecto sigue en trámite. Este 1 de abril la empresa presentó las respuestas a las aclaraciones y rectificaciones a las más de 600 observaciones solicitadas por los distintos servicios públicos involucrados en el estudio ambiental. Se espera que a mediados de este mes se continúe con el trámite de evaluación.
Este proyecto ha generado amplio debate en la comunidad iquiqueña, ya que se estima se producirían 139 mil toneladas de cenizas al año, además de las emisiones de CO2. Organizaciones ecologistas y políticos de la región han discutido sobre el tema y se han realizado marchas que han logrado reunir a más de 300 personas.
Incluso, el Partido Ecologista de Iquique, presentó el 11 de marzo pasado un recurso de protección contra del SEA que fue acogido por la Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago. La presidenta del partido, Javiera López, indicó que el recurso es por “considerar arbitrario que el organismo ambiental acogiera, a petición de la empresa Río Seco S.A., el reestudio de la viabilidad de dicho proyecto, transgrediéndose con ello la normativa ambiental”.
El proceso
La empresa Río Seco S.A. ingresó a inicios de 2009 al Sistema de evaluación el Estudio de Impacto Ambiental de la termoeléctrica, pero fue rechazado el 5 de octubre de 2009 por no dar cumplimiento a la normativa ambiental y cambiar las condiciones iniciales bajo las cuales era sometido a evaluación, especialmente en lo relativo a los sistemas de descarga y succión de agua de mar. El 15 del mismo mes, la Comisión Regional de Medioambiente (Corema) rechazó por 15 votos a cero el proyecto. En noviembre, la empresa respondió a las cientos de observaciones y una Resolución de Calificación Ambiental los notificó que el proceso de evaluación no continuaba.
Sin embargo, un año después el Consejo Directivo de la Conama aceptó el recurso de reclamación de Río Seco y revirtió la resolución de la Corema de Tarapacá, señalando que fue dictada «en un procedimiento que adolece de un vicio de forma», ordenando acoger todas las solicitudes de aclaraciones, rectificaciones o ampliaciones y continuar con el proceso de evaluación y calificación ambiental, proceso en el que se encuentra actualmente.
Adicional a las unidades generadoras, que están compuestas por un generador de vapor y un sistema de control de emisiones, consistente en desulfurizador con agua de mar (FGD-SW), para el abatimiento de SO2, filtros de mangas para el control del material particulado y quemadores Dry Low NOx, para reducir la generación de óxidos nitrosos; se considera la construcción de una planta desalinizadora de agua de mar de 3 mil m3 diarios.
Asimismo, habrá un muelle de descarga de carbón y se ocupará un terreno de 45 hectáreas para el depósito de cenizas. La construcción y puesta en marcha está calculada para demorar 44 meses.
Fuente/MINERíA CHILENA