(La Tercera) El conflictivo panorama que enfrentó a las principales mineras privadas con el gobierno por la modificación del impuesto específico a la minería, royalty, fue dado por superado ayer por la industria al cumplirse el plazo para acogerse a los nuevas condiciones.
La nueva fórmula impositiva eleva la actual tasa de 4% o 5% que pagan las mineras a entre 4% y 9% en 2010, 2011 y 2012. Luego se vuelve al sistema anterior, para nuevamente elevar la tasa a 5% y 14% entre 2018 y 2025.
En un comunicado, el Consejo Minero -gremio que agrupa a las principales firmas mineras que operan en Chile- señaló que, ahora que la discusión sobre el cambio tributario finalizó, la «incertidumbre» asociada a él también lo hizo, indicando que esperaba que se abriera espacio a una nueva etapa donde prime la estabilidad tributaria y jurídica.
«Es hora de mirar hacia adelante, hacia una nueva etapa que esperamos sea de estabilidad tributaria y certeza jurídica, muy necesaria para que la industria minera se siga desarrollando y aportando al desarrollo del país», dijo la entidad.
El gremio señaló que cada una de las empresas que lo componen adoptó una decisión «individual» en el tema, «atendiendo a las circunstancias específicas que se dan en cada uno», pero no precisó cuál fue el tenor de la decisión de sus asociados.
Según señaló la semana pasada el recién nombrado biministro de Minería y Energía, Laurence Golborne, el gobierno esperaba que al menos el 90% de las compañías se acogieran a los nuevos contratos. Entre las confirmadas se encuentran BHP Billiton – que opera Minera Escondida y representa aproximadamente un 40% de los aportes- Antofagasta Minerals, del grupo Luksic, Anglo American, Xstrata y Freeport-McMoRan.
Golborne indicó que, cuando el nuevo régimen comience a operar, se espera recaudar US$ 4.000 millones adicionales al 2025 por royalty.
Fuente/La Tercera