(Diario Financiero)Con la crisis superada, por la recuperación del precio del cobre por sobre los US$ 3 la libra, el presidente del Consejo Minero -gremio que reúne a las 16 principales empresas del sector-, Francisco Costabal, señaló que uno de los desafíos en los cuales deberá enfocarse la industria será mejorar su competitividad energética y diversificar las fuentes de generación eléctrica para disminuir tanto los costos como las emisiones de carbono del sector.
El líder gremial manifestó que la industria chilena debe reducir sus gastos en energía para poder competir de igual manera con países como Australia y Estados Unidos, “ya que si se hace una comparación nuestro costo energético es más alto, por lo tanto como el precio es el mismo para los productores de cobre, ellos están en mejor ventaja en el tema energético que nosotros”.
Costabal manifestó que por ello es fundamental que el gobierno potencie una diversificación de la matriz, a través del uso de Energías Renovables No Convencionales (ERNC).
Esto último, dijo Costabal, también cobra relevancia considerando que “a nuestra industria, no sé si en el corto plazo, pero también se le va a exigir la trazabilidad de la huella de carbono… y tiene que haber una matriz más diversificada para que podamos ser más competitivos”.
Pese a que señaló que hay que esperar las conclusiones de la cumbre de cambio climático de Copenhague -que se realizará entre el 7 y 18 de diciembre-, para saber cuáles son las exigencias ambientales para la industria, reconoció que el gremio ya tiene un grupo de trabajo formado para eso.
Evaluación del año
Le evaluación que hace Costabal de 2009 es buena, pese al bajo precio que registró el cobre en los primeros meses del ejercicio. “Creo que ha sido un año bastante positivo. Partimos con un temporal a la vista y estamos terminando con una perspectiva positiva”, dijo, pero subrayó que aún existen “incertidumbres” en el largo plazo como la facilidad para acceder a créditos de gran envergadura o la inflación.
En cuanto a los procesos de negociación colectiva que lleva la industria, Costabal llamó a “desdramatizar” la huelga de 42 días que afectó a Spence, yacimiento de BHP Billiton.
“Las negociaciones deben darse según la realidad de cada empresa y cuando se compromete el futuro las compañías están dispuestas a aceptar condiciones no tan gratas como una huelga para poder seguir operando en el largo plazo y no comprometer su futuro”, manifestó.
Subrayó que dicho evento no afectó la reputación de la minería chilena a nivel internacional. “Lamentablemente fue la huelga más larga, pero para llegar a un buen entendimiento fue necesario sufrir”, sostuvo.
Fuente / Diario Financiero