Con sello made in Chile empresa de maquinarias se abre paso en la minería

FMA es una compañía 100% chilena y desarrolla maquinaria de alta tecnología para solucionar problemas puntuales de la industria de la gran minería mundial. Hoy factura cerca de US$10 millones, y para 2012 espera crecer 15% anual.

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(El Mercurio) Made en Chile. Ese es el concepto que el socio y gerente general de FMA Industrial, Hernán Restini, ha defendido a punta de esfuerzo por más de 20 años, con el gran desafío y sueño de posicionar su empresa a nivel mundial.

Esta compañía desarrolla soluciones a la medida para la industria de la gran minería y lleva varios proyectos emblemáticos en el cuerpo, donde la creatividad es el ingrediente principal, dice Restini.
FMA Industrial remodela los equipos estándar que ofrecen empresas como Caterpillar y Komatsu, entre otros, y les agregan herramientas cada vez más sofisticadas que van dirigidas a solucionar un problema específico de cada minera. «Trabajamos en una suerte de colaboración con las grandes empresas, intervenimos ese equipo, sacamos parte de la maquinaria y ponemos lo nuestro», explica el ejecutivo.

Con todo, este año esperan facturar US$ 12 millones, con una tasa de crecimiento del 15% anual. Operan desde Santiago y Antofagasta, donde tienen sus oficinas y fábricas y proveen a los grandes de la industria minera a través de sus representantes en más de 10 países en América, Europa y Oriente.
Hoy, tienen clientes no sólo en la industria del cobre, también en la del hierro, diamante y nitrato, entre otros. Vale Rio Doce (Brasil), BHP Billiton, AngloAmerican, Rio Tinto, De Beers, Barrick Gold, Southern Perú y Codelco son algunos de sus clientes.

Los problemas que surgen en torno al tema de la seguridad en las minas son interminables, al igual que las soluciones que ofrece FMA.

«Siempre supimos que para tener éxito, debíamos conquistar la minería a nivel mundial, pero nos jugaba en contra el hecho de que a Chile no se le reconoce ningún pedigree como fabricante de bienes de capital», dice Restini.

Pese a eso, se acercaron a las grandes mineras chilenas a ofrecer sus servicios. Al principio, recuerda el empresario, la industria estaba bastante escéptica frente a los productos, pero poco a poco se fueron dando cuenta de que los instrumentos servían como unidad básica para distintas tareas, y de que son mucho más especializadas. «Yo creo que causaba risa que intentáramos vender en las empresas mundiales un equipo hecho en Chile», dice.

Restini cree firmemente que la única forma de desarrollar una empresa seria y con proyecciones de crecimiento en Chile es contar con proyectos con valor agregado y contratando a profesionales de excelencia.

«Tenemos un departamento de investigación y desarrollo con tres ingenieros que permanentemente viajan a las minas a conversar con nuestros clientes, con los distintos departamentos de operación, para exponer los problemas que tienen. Así comienzan a salir ideas» explica.

Uno de los proyectos emblemáticos de FMA ha sido el diseño y desarrollo de una máquina que soluciona el problema de los grandes cementerios de desechos de la minería, como de cables eléctricos y otros. «La inquietud vino de Escondida, cuyo cementerio era un cerro de cables y los ambientalistas empezaron a reclamar. Nosotros presentamos una manera de enrollar el cable con un sistema mecanizado y dejarlo ordenado en una bodega o listo para utilizarlo como material para reciclaje», indica. «Lo vendimos a Escondida, a AngloAmerican, a empresas en Colombia, etc.».

Fuente / El Mercurio

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