(Kinross) Tres mil 300 metros de cañería y un tranque con capacidad para 60 mil litros, hicieron volver las esperanza de vida para la Comunidad Colla Comuna Copiapó, el sector El Bolo, ubicado a aproximadamente 85 kilómetros al noroeste de la ciudad de Copiapó y, que desde hace algún tiempo es afectado por la sequía, causando la migración de sus habitantes y que ahora esperan comenzar a recuperar las cosechas y el ganado.
El desarrollo del proyecto, por un total de 19 millones de pesos, fue gracias a la alianza entre compañía mineras, entre ellas Kinross, que en el marco de sus programas de sustentabilidad, financiaron el “Sistema de Conducción y Distribución de Agua de Riego”.
Paz González, Coordinadora de relaciones comunitarias Kinross, explicó que este ha sido un compromiso de las mineras con la comunidad colla de El Bolo. “Nos sentimos muy comprometidos con este proyecto el cual hemos llevado adelante en conjunto. La comunidad está agradecida porque les ha cambiado completamente su vida y esto, porque ahora pueden soñar y desarrollar proyectos que antes no podía hacer por falta del recurso hídrico”.
Hablan los beneficiados
Juan Pérez, de 72 años, muy emocionado al ver después de muchos años como el agua llegaba hasta el lugar a través del canal de regadío, nos dijo: “Este ha sido un proyecto muy largo de materializar gracias a las compañías mineras que están operando en el sector…el agua es vida y esperanza de un mejor mañana para los abuelos como nosotros, para nuestros hijos y nietos”.
Reiteró que este trabajo ha sido una labor mancomunada entre la comunidad y las mineras. “La llegada del agua hará que retornemos a la tierra, cuidemos nuestras tradiciones y cultura colla. A nosotros siempre nos faltó apoyo; de allí que agradecemos a la Pacha Mama que hizo que estas mineras, que son nuestros vecinos, nos respaldaran y ayudaran”.
Gonzalo Bordones, quien comparte sus estadías entre Copiapó y El Bolo, nos dice que el proyecto hídrico “es un sueño cumplido”. Luego agrega: “Esto ha sido muy emocionante, porque nos da la esperanza de continuar viviendo aquí y, de continuar pensando que podemos como collas seguir viviendo en este hermoso lugar.
Gabriel Cardoso Bordones, Presidente de la comunidad colla “Copiapó”; señala que la organización registra 52 socios, pero que sólo residen en El Bolo alrededor de 10 como consecuencia de la carencia de agua. “Ha sido una ceremonia hermosa, que ha hecho vibrar a toda la comunidad. Hoy nos hemos comprometido a redoblar nuestros esfuerzos para ojalá, volver a ver en un corto plazo los sembradíos de maíz, de sandías, de alfalfa y de tantos otros productos que antiguamente cosechábamos en esta generosa tierra. El agua es vida y eso significa un compromiso con el futuro, porque con el agua podremos desarrollarnos como comunidad; sin ella no podíamos hacer nada y la gente se había ausentado de El Bolo”.
Finalmente, dio los agradecimientos a las mineras por su valioso respaldo: “Hemos tenido respuesta a nuestras inquietudes; de manera de que ésto es el comienzo para iniciar otros proyectos en conjunto con quienes buenamente son nuestros vecinos. El agua nos hizo renacer a buena hora”, concluyó.
Fuente/ Kinross