(El Mercurio).- «Los impuestos son muy pesados y esto prohíbe aumentar nuestros ingresos, porque nos gravan más si la facturación es más alta», cuenta Haris Giannopoulos, empresario griego y cliente de la empresa chilena Elicina, que fabrica cremas y cosméticos con extracto de caracol.
Giannopoulos ha sido testigo de los efectos de la crisis económica que vive Grecia. La situación es tan crítica que el FMI y los países miembros de la Eurozona debieron desembolsar US$ 146 mil millones para su rescate.
El empresario cuenta desde Europa que el dinero en su país está cambiando de manos. «Muchas empresas se han fusionado o han sido compradas por otras compañías y también muchas están cerradas», dice, pero también aclara que este proceso comenzó hace unos dos años, con la crisis de EE.UU.
Ahora la situación económica es más estable, pero el Gobierno está manejando el asunto con dureza. Los bancos, además, han dejado de dar préstamos por la escasez de dinero.
Cobre, vino y cremas
Pese a esto, las empresas chilenas con presencia en Grecia no han sentido en carne propia las consecuencias de la crisis. Codelco, Viña Santa Alicia y Elicina son algunas de las pocas compañías nacionales que han llegado a este mercado durante 2010.
Cristóbal Socías, gerente de exportaciones de Viña Santa Alicia, estuvo hace casi dos meses en el alicaído país y le tocó ver manifestaciones pacíficas durante su estadía. Su distribuidor le comentó que pese a las críticas condiciones macroeconómicas, en los negocios de menor escala no ha sido tan fuerte el impacto. Por eso Socías sigue recibiendo pedidos y espera continuar con su envío anual de tres mil cajas de vino.
El gerente de exportaciones compara la situación con la crisis subprime que afectó a Estados Unidos en 2008. «Lo que pasa con las crisis -que también pasó con la de EE.UU.- es que son beneficiosas en términos de ventas, al menos para el vino, porque los productos chilenos son más baratos que los europeos o los americanos. Y también la gente tiende a salir menos a los restaurantes y va más al supermercado, que es donde están los productos chilenos», asegura.
Codelco, por su parte, tampoco ha tenido problemas en su relación con Grecia, que tiene una larga data. Sus contratos de venta de cátodos de cobre no se han reducido ni interrumpido, pese a los vaivenes de esa economía.
Lo mismo le ha pasado a Fernando Bascuñán, gerente general de Elicina, que distribuye sus productos a través de la cadena de farmacias Vivapharm -controlada por Haris Giannopoulos- desde 2004. El pedido mensual desde Grecia se ha mantenido en las 4 mil cajas anuales, porque las ventas del empresario helénico tampoco han caído. «Como empresa tenemos más ingresos que el año pasado, pero esto se debe a que hemos trabajado muy duro», cuenta Giannopoulos.
Bascuñán reconoce que sus cremas son un producto de elite en Grecia, pues su precio asciende a unos 50 euros -unos $34 mil- pero no teme que las ventas bajen pese a la crisis, por la tranquilidad que le da su representante exclusivo.
Fuente / El Mercurio