Una mirada a la competitividad de la minería de Chile y Perú

Hoy existe consenso en que la competitividad de la minería en Chile se ha deteriorado y que nuestro vecino Perú posee costos de operación más bajos. De hecho, en 2018 Chile se ubicó en el tercer cuartil de costos (C1) de la industria mundial, con un promedio de 142 cUS$/lb, mientras que Perú se ubicó en el primer cuartil de costos, con 104 cUS$/lb.

En 1st Quartile Mining, realizamos un análisis para entender los principales factores que inciden en esta diferencia.

En primer lugar, es importante comparar el desarrollo que han tenido la minería de Chile y la de Perú en los últimos 15 años. Mientras la producción de cobre nacional sólo creció 8% entre 2004 y 2018 (de 5,4 a 5,8 millones de ton), la peruana lo hizo en 137% en el mismo periodo (de 1,0 a 2,4 millones de ton).

En el caso de Chile, entre 2012 y 2018 fueron ejecutados los proyectos MH, Caserones, Sierra Gorda y la expansión de Escondida (un total de 750.000 ton adicionales de cobre, a régimen), lo que permitió apenas compensar el efecto de la caída natural de las leyes.

En el mismo periodo, Perú dio un gran salto, con la materialización de los proyectos Antapaccay, Constancia, Las Bambas, Toromocho y las expansiones de Cerro Verde y Toquepala (casi 1,2 millones de ton adicionales de cobre, a régimen), los cuales permitieron duplicar su producción.

[En 2018, el costo laboral promedio en Chile se acercó a casi 40 c/lb de cobre, muy superior a los 16 c/lb de Perú.]

 

Esto significa, que más del 50% de la producción actual de Perú proviene de proyectos nuevos, los cuales fueron diseñados con tecnologías de punta, automatizados, dotaciones óptimas, eficiencia en el uso de recursos, etc. En el caso de Chile, la situación es distinta, ya que gran parte de la producción actual fue puesta en marcha en la década de los 90s, es decir, tiene entre 20 a 30 años de operación, con las ineficiencias y dificultades que eso conlleva.

Si se analizan los costos en mayor profundidad, aunque no es el único factor, se puede observar que un driver fundamental de la competitividad lo explica el costo laboral. En 2018, el costo laboral promedio en Chile se acercó a casi 40 c/lb de cobre, muy superior a los 16 c/lb de Perú. Entre las razones de esta gran diferencia, está el hecho de que el costo por Hora-Hombre de la minería chilena (~27 US$/hh) es muy superior al de Perú (~16 US$/hh), y la productividad laboral de la dotación propia es un 50% más baja en Chile (~4,9 kton de mineral / persona-año) que en el vecino país (~7,4 kton de mineral / persona-año).

Lamentablemente, en el futuro es difícil que disminuya el costo laboral de Chile (en US$/hh), sin embargo, en el ámbito de la productividad existen oportunidades.

Tenemos una cartera de proyectos de cobre de casi US$60.000 millones, que podrían aportar casi 3,5 millones de ton de cobre. Su ejecución, aunque es más compleja que en los 90s, es clave para dar un salto en productividad.

Todavía existen grandes brechas en nuestra industria en el uso de nuevas tecnologías “ya disponibles” y de la llamada “digitalización”. Las empresas deben establecer este objetivo como prioritario.

Las competencias del capital humano también deben evolucionar. De un total de 265 competencias mineras analizadas por la Fundación Chile, un 80% tiene potencial de cambio a futuro, debido a la automatización y digitalización.