Enami: una creación chilena de exportación

Este modelo de fomento es único en el mundo, lo que ha significado que en Chile casi no exista actividad minera informal y que varios países deseen replicarlo.

Tras dos años liderando los destinos del Ministerio de Minería, es un agrado compartir a través de esta revista especializada algunas reflexiones sobre los 60 años de vida que cumple la Empresa Nacional de Minería (Enami).

A esta compañía la conozco muy bien y he trabajado por ella con entusiasmo y dedicación durante muchos años. Primero, como parlamentario por Atacama y, actualmente, como ministro.

La Enami es una empresa que aprecio y respeto enormemente por tratarse de un pilar fundamental para el fomento a la pequeña y mediana minería. Esto, trae consigo un beneficio para al menos 44 localidades de Chile gracias a la generación de actividad económica y social en lugares donde no habría presencia de familias si no fuera precisamente por este sector productivo.

Hoy podemos decir con orgullo que la Enami es una creación chilena de exportación, pues este modelo de fomento es único en el mundo, lo que ha significado que en Chile casi no exista actividad minera informal y que varios países deseen replicarlo.

En este aniversario quiero destacar que como Gobierno hemos trabajado desde el primer día en mejorar la transparencia del proceso de compra de minerales y eficiencia de sus planteles, lo que ha derivado en positivos resultados gracias al esfuerzo de ejecutivos y trabajadores de la compañía. En esta línea, podemos resaltar la reducción de un 25,8% de las pérdidas en 2018 en comparación a las registradas en 2017 durante el Gobierno anterior. Asimismo, la compañía ha continuado mejorando su gestión, por lo que proyectamos un nuevo descenso en sus pérdidas cercano al 50% para 2019 frente a 2018.

Del mismo modo, es necesario señalar que en 2019 el promedio de pequeños productores que entregaron su mineral a Enami alcanzó a los 748, es decir, aumentó un 2,4% respecto a 2018, a pesar de los precios del cobre a la baja.

Por otra parte, no debemos olvidar que gracias a Enami hemos podido materializar la entrega de recursos a nuestros mineros a través de los Programas de Capacitación y Transferencia Tecnológica para la Pequeña Minería Artesanal (PAMMA) como también de incentivos pertenecientes al Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).

Este año otorgaremos $2.882 millones correspondientes a los fondos concursables PAMMA, es decir un 6% más que el ejercicio anterior.

Por su parte, destinaremos $ 8.800 millones a través de recursos FNDR a 11 regiones y a 2021 ampliaremos la ejecución de este programa a 15 de las 16 regiones de Chile.

Del mismo modo, no quiero dejar al margen el gran aporte de Enami como actor clave para la implementación del convenio público – privado que firmamos con las empresas de la gran minería que facilita el arriendo de pertenencias a los pequeños mineros.

En cuanto a sustentabilidad, Enami ha demostrado un fuerte compromiso medioambiental tras anunciar que aumentará a un 96% la captura de emisiones de Dióxido de Azufre (SO2) de las instalaciones de Paipote. Es decir, por sobre lo establecido en la norma de fundiciones. Finalmente, en el plano educacional destaco su programa de Aprendices que dio la posibilidad a 42 jóvenes -entre 18 y 25 años- a certificarse en oficios relacionados con operación y mantención de plantas y fundición.

En definitiva, debemos sentirnos orgullosos de contar con una empresa como Enami que en estos 60 años de vida contribuye al desarrollo de nuestra pequeña y mediana minería. Nuestro llamado es a trabajar por ella y cuidarla para seguir contando con una creación chilena de exportación.