¿Cómo la red 5G podría transformar la minería?

La minería en Chile y en el mundo enfrenta grandes desafíos derivados de la digitalización de sus operaciones. Transitar hacia una “minería inteligente” depende en mayor medida de la implementación de una conectividad inalámbrica confiable en las zonas de trabajo que, por lo general, están fuera de radios urbanos o son subterráneas. Lo anterior, principalmente porque esta tecnología trae consigo un tremendo potencial de mejora en la productividad, sin que esto tenga un impacto sustancial en el medioambiente (huella ambiental responsable), carga de trabajo y aumento de accidentes.

La tecnología 5G permite que los tiempos de “retraso” en la transmisión de datos se reduzcan considerablemente, permitiendo la aplicación de inteligencia artificial, internet de las cosas, autonomía en manejo de equipos, realidad aumentada (lo que permitiría probar equipamiento en diferentes tipos de superficies, diversas características geológicas, singularidades mineralógicas, entre muchas otras cosas) y analítica avanzada en sus procesos productivos.

Algunos de los desarrollos, que se beneficiarán de la profunda transformación que está llevando a cabo hoy la gran minería en Chile, serán los vehículos autónomos, es decir, ser capaces de operar camiones sin llevar un solo ser humano abordo. Simplemente controlado por un computador a varios kilómetros de distancia, lo cual permite el trabajo seguro y la disminución de accidentes laborales. Otros beneficios adicionales asociados a este mismo punto son el incremento en la eficiencia en la planificación del rajo, dado que los camiones autónomos no necesitan bermas, con lo que se gana en superficie extraíble; lograr una mayor durabilidad de los neumáticos (insumo crítico para la industria), dado que se minimizan las aceleradas y frenadas que afectan a este elemento crítico del equipo vehicular. El monitoreo en tiempo real del proceso de producción, lo que permitiría  implementar el mantenimiento preventivo de maquinaria, reduciendo los costos de mantenimiento. El manejo de maquinaria pesada a control remoto lo que también permitiría un aumento en la productividad. Inspecciones con drones no tripulados lo cual disminuye la exposición de los trabajadores a múltiples riesgos: el sol, a la sílice, al polvo, entre otros. Finalmente, sería posible la implementación de una ventilación controlada inteligente, considerada esencial para las operaciones subterráneas.

Todo lo anterior, será de gran impacto en nuestra minería con los consiguientes beneficios esperados.