La falta de agua en el norte y las mayores restricciones impuestas por las autoridades ambientales a las compañías mineras están comenzando a generar las primeras reacciones al interior de las compañías. La primera fue Collahuasi -controlada por Anglo American y Falconbridge- que presentó a la Conama un proyecto para cambiar la fuente de abastecimiento de agua en sus instalaciones al interior de Iquique.
La firma decidió invertir US$ 70 millones para trasladar sus puntos de captación de agua subterránea al área norte del salar de Coposa, lo que involucrará la construcción de un trazado de tuberías de 29 kilómetros de longitud, líneas de alta tensión eléctrica y la instalación de 20 pozos para extraer el recurso hídrico.
Este trabajo le permitirá a la compañía un abastecimiento de entre 300 y 500 litros por segundo, lo que requiere para mantener en funcionamiento el yacimiento en las condiciones de producción actual. Hoy en día utiliza alrededor de 700 litros por segundo que extrae de dos fuentes cercanas, pero que entre 2007 y 2010 se reducirá a menos de la mitad, luego que hace unos meses la Comisión Regional del Medioambiente (Corema) de Tarapacá decidiera aplicarle un recorte progresivo hasta llegar a los 300 litros por segundo.
Preocupación
La decisión de la autoridad fue uno de los elementos de mayor preocupación entre las empresas, las que temen que las autoridades relacionadas con el medioambiente como la Dirección General de Aguas y la Conama, decidan aplicar más restricciones de agua en el norte, sobre todo teniendo a la vista las peticiones hechas por las comunidades de la zona, que temen enfrentar un escenario de desabastecimiento para cubrir sobre todo el riego agrícola, además del consumo humano. Hasta ahora ya han enfrentado problemas relacionados con recursos hídricos además de Collahuasi, Cerro Colorado (BHP Billiton) y El Tesoro (Antofagasta Minerals).
Fuente / Diario Financiero