(MINERIA CHILENA) La deficiente calidad de vida que tienen los trabajadores que se desempeñan en faenas mineras y el costo familiar de vivir en un campamento, es una realidad que se registra en gran parte de las zonas mineras, pero que en la región de Antofagasta es ya un escenario complejo y sin medidas prontas de solución. Ante esta situación el presidente zonal del Colegio de Ingenieros de Chile A.G., Manuel Barrera, planteó con preocupación diversas interrogantes que están dirigidas a una mejora de este sistema.
Dentro del ámbito del recurso humano minero, para el presidente zonal Antofagasta de los ingenieros, el aspecto que más acusa la falta presencia de las autoridades, se debe a que, “falta análisis, ver la parte social, preocuparse de los hijos de los mineros, porque no basta con darles altos sueldos y grandes bonos a los trabajadores, creemos que dado el crecimiento que está teniendo la minería y la gran cantidad de gente que está llegando, hay que sentarse a analizar medidas”, aseguró Manuel Barrera y propone como posible idea instalar viviendas familiares en los campamentos, incorporar escuelas y servicios, para que el trabajador que quiera pueda tener su familia junto a él.
Para el gremialista, en general hay muchos trabajadores que no tienen una buena calidad de vida, viven viajando y llegan a la faena a manejar una maquinaria durante 12 horas diarias, y comienzan las enfermedades que desincentivan el trabajo en la minería que las compañías compensan con altos sueldos”.
“La cartera del Trabajo tampoco está ocupándose de esta realidad, por ello nos gustaría conversar con los ministros y los alcaldes sobre estas soluciones que nosotros estamos pensando”, enfatizó el directivo zonal, quien finalizó expresando su preocupación por lo que el gremio percibe como carencia de autoridades proactivas en torno a estas materias, “en Chile hemos desarrollado una cultura reactiva en vez de estar nosotros diseñando el futuro y tomando las medidas que ese futuro requiere”, declaró.
Fuente / MINERIA CHILENA