Es el líder de unos 17 mil trabajadores de la empresa productora de cobre más grande del mundo, Codelco. No es un trabajo fácil, más ahora que nuevamente los tercerizados que prestan servicios a la estatal se han movilizado. Reconoce que no está en contra de los ellos, pero aclara que no tolerará actos de violencia que atenten contra la seguridad de sus representados. Amenazó incluso con detener las faenas en las distintas divisiones si la violencia continúa.
Por otro lado, Espinoza advierte que los operarios de la estatal están en contra del traspaso de Gaby a manos privadas. «Legalmente no se puede», sostiene. En este escenario, Raimundo Espinoza, presidente de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), llama a ordenar la empresa y a definir un derrotero común. «No hay claridad para dónde vamos», alega.
-¿Cómo se corta el problema de los subcontratistas?
-Creemos en la movilización de los trabajadores, pero los trabajadores no actuamos encapuchados y ponemos en riesgo la vida de nuestros pares. En la movilización anterior y esta, eso ha ocurrido y ese tipo de acciones no la vamos a compartir nunca. Efectivamente hay problemas con los subcontratos, pero las empresas subcontratistas no pueden mirar al techo, la responsabilidad es de ellas y de Codelco por ser la mandante.
-¿Y cómo se ordena?
-No permitiremos que, producto de esta situación, más trabajadores contratistas entren a nuestras áreas productivas. No podemos aceptar lo que ocurrió en la División Andina, donde nuestros trabajadores fueron rehenes de grupos anarcos. No estamos en contra de nuestros pares, pero no pondremos a nuestra gente en riesgo. Debe haber una fiscalización más rigurosa de las empresas subcontratistas, la que no cumpla con los compromisos se va.
-Y ese no es el único problema
-Mira. Nos cansamos. Hay que ordenar esta empresa. Esta discusión la FTC la viene dando desde los tiempos de Villarzú, se debe reestructurar la empresa en su conjunto. Y en ese sentido, le hemos dicho a Codelco y al Ministerio de Minería que la única forma de ordenarla es decir: señores, cuáles son los trabajadores que tienen que estar dentro y cuáles fuera de Codelco.
-¿Eso no está claro todavía?
-Eso no está claro. Hay empresas que tienen que hacerse responsables de sus contratos colectivos con la gente subcontratada.
-Tal como lo planteó el ministro de Minería, Santiago González, el viernes
-Así tiene que ser. No puede alguna empresa tener una situación de no pagos con sus trabajadores, porque al final el problema lo tiene la mandante y si ésta no hace respetar sus contratos también está mal. Acá hay un papel que no se ha cumplido. Hoy es el momento, esto no da para más.
-Pero qué pasa. ¿Arellano no llegó justamente para bajar costos y ordenar la casa?
-Seamos claros, Con Villarzú indiscutiblemente hubo errores, pero teníamos una visión hacia delante. Existían 3 mil 500 millones de dólares de inversión y sabíamos para dónde íbamos. Deberíamos avanzar, aumentar la producción y doblar el valor de esta empresa. Pero, hoy día ¿cuál es el proyecto de Codelco? Si nos piden contener los costos, ¿por qué entregamos Gaby?
TRABAJADORES DE PLANTA DE CODELCO ATENTOS A TRASPASO DE GABY
En noviembre de 2004 el ex presidente ejecutivo de Codelco, Juan Villarzú, firmó un memorándum de entendimiento con la gigante china Minmetals, en donde se estipula la opción de que ésta pueda hacerse de hasta un 49% de la mina Gabriela Mistral (Gaby), ubicada en la Región de Antofagasta. Sin embargo, desde la FTC se oponen a la venta pues lo consideran el primer paso hacia una privatización de la estatal.
-Sin duda, el tema fundamental del congreso será la mina Gabriela Mistral (ex Gaby)…
-Así es, Gaby es un patrimonio de y para los chilenos. No es que seamos intransigentes o que tengamos una visión puramente ideológica, por el contrario, tenemos motivos técnicos y legales. El país necesita tener ese recurso para dejar de ser una nación en vías de desarrollo. Si este Gobierno no tiene una posición clara respecto a Gabriela Mistral, Codelco va a terminar produciendo menos que los anteriores de la Concertación. Sería importante que la Presidenta Bachelet dijera que la mina es 100% chilena, tal como lo hizo el Presidente Eduardo Frei, que dijo: Radomiro Tomic es 100% chilena.
-¿Y cuál es la idea?
-Ocuparemos todos los recursos legales. La Ley 19.137 dice que Codelco no puede transferir yacimientos que estén en explotación y exploración a una asociación con privados. Tenemos antecedentes sólidos de que no se tuvo la prolijidad en los contratos. Se le dio una autorización al presidente ejecutivo anterior (Juan Villarzú) para buscar alternativas de negocios. Pero nosotros entendemos que cuando se hace un traspaso se le pide la autorización a Cochilco para ver si están en exploración o no, luego se tendrían que tomar los acuerdos de directorio y pedir el decreto supremo. Esto no se ha hecho y si están en lo correcto, ¿por qué no lo hicieron en el Gobierno de Lagos?, porque no tenían la autorización y ahora pretenden hacerlo.
-¿Pero Gaby está en explotación?
-El yacimiento está en explotación. Tenemos acumuladas cerca de 850 mil toneladas. El yacimiento va a entrar en explotación y producción, no es verdad que se entre en explotación recién con el primer cátodo producido.
-Y los trabajadores ¿qué dicen?
-Indiscutiblemente sacaremos un acuerdo de movilizar a la gente por este tema.
Es que Gaby económicamente es muy importante para Codelco. Son 150 mil toneladas que entrarán a la empresa y que sirven para bajar los costos. Los que quieren vender están en la línea contraria y es un mal negocio, es lo mismo que hicieron con los futuros que le vendieron a los chinos.
-¿Y podría leerse esto como el principio de la privatización?
-Obvio. La pelea desde el punto de vista nuestro la tenemos ganada. Nuestra gente no se va a desmovilizar de esta situación. No se puede traspasar Gaby, es ilegal.
-Pero los ministros del Interior, Edmundo Pérez Yoma y de Minería, han sostenido que los compromisos se cumplen…
-Estamos de acuerdo con el Gobierno, los compromisos se cumplen, pero no nos digan que este es un compromiso entre gobiernos, sino que una carta entre dos empresas: Minmetals y Codelco Chile.
Fuente / La Nación