La división El Teniente solicitó formalmente a Carabineros -a través de una carta-protección policial en las instalaciones de la empresa cuprífera para que el personal de planta pudiera ingresar a sus faenas en forma normal. Esto, pese a que un grupo de subcontratistas protestó por tercer día consecutivo y nuevamente bloqueó el túnel Copado.
Otra vez la movilización fue protagonizada por trabajadores de la Asociación de Sindicatos Contratistas (ASIC), que causaron daños a 42 buses en el túnel, cortando las correas de distribución, pinchando neumáticos y robando las llaves a los choferes de la empresa Link.
Los manifestantes descendieron a pie hasta el sector de Barahona, donde obstaculizaron la carretera El Cobre con barricadas e impidieron también el paso de otras 30 máquinas en el sector Colón.
Pese a que la protesta culminó con 45 detenidos, estos quedaron en libertad, según confirmó la fiscalía local.
Ricardo Álvarez, gerente general de la división El Teniente, explicó que 2.500 subcontratistas no ingresaron a sus faenas y que fueron despachados a sus hogares en la mañana a solicitud de los propios trabajadores.
También confirmó que ayer se suspendió el turno de los trabajadores subcontratistas debido al número de buses que quedaron inutilizados.
El alto ejecutivo condenó la movilización, porque se trató de una «acción desquiciada y violentista de un grupo minoritario, pero planificado y bien organizado».
Codelco aplicó un plan de contingencia para evitar la paralización de la producción, pero Álvarez enfatizó que «por ser una instalación de tipo industrial, somos vulnerables cuando alguien actúa al margen de la ley y de los controles de seguridad de la empresa».
Las pérdidas están siendo evaluadas, «aunque probablemente el impacto de ayer debe ser relativamente menor», dijo.
Por la tarde y por segunda vez esta semana, Codelco recibió el aviso de que un artefacto explotaría cerca de las 17 horas, pero el Grupo de Operaciones Especiales (GOPE) de Carabineros descartó la amenaza de bomba.
Fuente / El Mercurio