(Estrategia) El vicepresidente de la Federación de Supervisores y Trabajadores de Codelco (Fesuc), Ricardo Calderón, señaló que “lo más coherente es que se entreguen beneficios equivalentes en las negociaciones que vienen”.
—¿Cuál es el análisis que hacen de la negociación colectiva que se desarrolló en Codelco Norte?
—La sensación que queda después de haber observado lo que ocurrió en el proceso tiene que ver con varios elementos. Uno es que se ha tratado muy mal a Codelco y a sus trabajadores, eso es algo complicado porque se desconocen los enormes aportes que realizan al país, eso se ha perdido de vista, y se concentró la discusión en el tema de los bonos. La responsabilidad fundamental la tuvo la administración de Codelco Norte, que durante el proceso no tuvo una posición más de defensa de la empresa y de lo que hacemos sus trabajadores.
—Considerando que este año vienen más negociaciones en otros sindicatos de la estatal, ¿considera que lo sucedido en Codelco Norte va a influir en estos procesos?
—Por supuesto que van a tener como referente lo sucedido en Chuquicamata. Por un tema de equidad, de igualdad, Codelco debiera hacer extensivos beneficios equivalentes a sus trabajadores de los otros sindicatos que les queda por negociar este año.
Las expectativas, efectivamente, se pueden haber elevado, lo más coherente es que se entreguen beneficios equivalentes en las negociaciones que vienen. No tendría sentido que la administración se enfrentara a nuevos conflictos. Todo va a depender de las definiciones que tome el nuevo directorio.
—¿Cómo quedó la imagen de Codelco con la huelga en Chuquicamata?
—Creo que se dañó mucho la imagen de los trabajadores y de la minería en general, pero no por la huelga, sino que por la forma en cómo se enfrentó todo el proceso, o sea, el hecho de llevar el tema a la prensa, la forma en cómo se enfrentaron las posiciones de los trabajadores, cómo se presionó para que se aprobara una oferta que no era satisfactoria, cómo se intentó quitar beneficios. Claramente Codelco salió muy perjudicado.
—En definitiva, ¿qué se ganó y qué se perdió en esta negociación?
—Lo que se ganó es demostrar que el movimiento sindical del cobre no está dormido como se cree y que cuando una administración quiere pasarse de la raya y quiere meterle la mano a los beneficios que han sido conquistados históricamente y razonablemente por los trabajadores del cobre, no es llegar y enfrentarlos. Se demostró que con la unidad sindical se pueden conseguir más beneficios para los trabajadores y sus familias, sin dañar a la empresa.
Fuente / Estrategia.