Codelco logra amplio respaldo político

El gobierno es partidario de buscar junto con los parlamentarios de todos los sectores cambios tendientes a mejorar la forma de seleccionar a los cinco integrantes del futuro tribunal.

COMPARTIR

(El Mercurio) En 2007, Codelco enfrentó una de las negociaciones más complicadas de su historia, cuando trabajadores de empresas contratistas realizaron paros y actos de violencia en demanda de mejoras laborales.

Entonces, Codelco mantuvo una postura de no negociar dada la ilegalidad del movimiento, pero se vio obligada a ceder una vez que se involucró el Gobierno, dejando en incómoda posición a la administración. Panorama totalmente distinto al que se vive ahora. Desde la corporación señalan que, esta vez, han sentido un respaldo irrestricto de parte del Ejecutivo y también de parlamentarios y dirigentes de la Concertación y de la Alianza.

«Esta vez tenemos espaldas políticas, que nos respaldan en cualquier caso», señala una fuente ligada a la administración de la estatal. Ayer, y por segunda vez, la Presidenta salió a calificar negativamente la huelga en Chuquicamata. «Hicimos todo lo posible para que se revirtiera; eso no fue factible, y creemos que esto no le hace bien al país», señaló.

La oposición ha tomado una postura similar, aunque un poco más cauta. Consultado por «El Mercurio» el coordinador macroeconómico de la campaña de Sebastián Piñera, Felipe Larraín, dijo que en su opinión, es una lástima que las partes no hayan podido llegar a acuerdo «y que ello haya derivado en una huelga que tiene enormes costos para el país, del orden de US$8 millones diarios».

Por un pronto desenlace

Larraín agregó que es esperable que todo se resuelva pronto por la vía del diálogo. «Y es fundamental que todos los involucrados recuerden que Codelco es una empresa que pertenece y seguirá perteneciendo a todos los chilenos, por lo que cualquier salida a este conflicto debe tomar en consideración la competitividad de largo plazo de la empresa y la importancia de Codelco para financiar las políticas sociales», manifestó.

En tanto, el diputado radical Marcos Espinosa, quien representa a la zona de Chuquicamata y Calama, calificó la semana pasada como «preocupante para el país» la decisión de ir a huelga. Según el parlamentario, la huelga es una situación que «claramente afectará las utilidades de la empresa y compromete programas sociales del próximo gobierno».

Fuente / El Mercurio.

Revista Digital

Lo último del mes

Lo más leído

Temas Relacionados

Revista Digital