La de ayer fue una jornada histórica para la economía chilena. El precio del cobre, que representa sobre la mitad de todas las exportaciones chilenas, superaba por fin los US$ 4 por libra en la Bolsa de Metales de Londres, alcanzando su máximo valor nominal de la historia, tras cerrar en inéditos US$ 4,03.
Aún cuando no se trata de una «barrera sicológica» -en rigor, el cobre se transa en toneladas y no en libras-, sí representa el punto cúlmine de una escalada que comenzó a inicios de año. En sólo 30 días, el cobre ganó 23%. Y desde comienzos de año, su cotización se elevó en US$ 1 por libra, lo que equivale, aproximadamente, a todo el costo que le significa a una minera producir esa libra.
Según expertos, los fundamentos del mercado están lo suficientemente sólidos como para sostener, por un buen tiempo, este precio. En lo puntual, hoy están incidiendo la baja mundial del dólar y, además, el elevado ritmo de compras de cobre de China.
«En el mercado, esto tiene que ver con una situación de estrechez que vivimos hace bastante tiempo. En las bolsas, los inventarios han caído y se vislumbra que esto va a seguir ocurriendo», explica Ana Isabel Zúñiga, gerente de estudios de la Comisión Chilena del Cobre.
También elevan el precio, y no poco, los temores de un racionamiento eléctrico en Chile (nota en página B 3).
Cautela en empresas
Contrario de lo que se podría pensar, en las mineras la alegría es matizada. Según Codelco, el alza en el precio del cobre trae consigo una baja en el tipo de cambio, lo que provoca que los dólares recibidos valen menos pesos para afrontar la mayoría de sus costos, como por ejemplo las remuneraciones.
«El tipo de cambio promedio de $522 por dólar en el año 2007, frente a un promedio de $530 en el 2006, implicó un aumento de los costos en 6,3 centavos de dólar por libra de cobre, entre ambos períodos», informó la minera estatal. En una compañía privada, en tanto, el análisis es similar, aún cuando dicen que no existe un efecto de neutralización ni nada parecido.
El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, dijo que existe un riesgo de que, en el mediano plazo, el menor dinamismo de la economía mundial cambie el panorama. «Esta es un alza que hay que analizar como transitoria y no como permanente», explicó.
Fuente / El Mercurio.