(MCH) Hoy se reunieron en Santiago representantes empresariales, gubernamentales y académicos de la exploración mundial. En la oportunidad expuso Glenn Nolan, presidente de la Prospectors and Developers Association of Canadá, PDAC, quien comenzó su presentación con palabras en lengua indígena de su etnia de origen.
Glenn Nolan habló que hoy las empresas entienden que deben tener una visión de largo plazo para sustentar el legado de las empresas. Explicó que la sustentabilidad en las exploraciones considera hoy tener acceso a la tierra, o sea los permisos de los dueños; acceso a capital; acceso al recurso humano y hacer extensiva la comunicación compartiendo la historia de la compañía con los medios de comunicación. Agregó que la exploración minera se ha vuelto cada vez más competitiva y hay nuevos desafíos que consideran nuevos riesgos.
David Brereton, del Centre for Social Responsibility in Mining de la Universidad de Queensland, Australia, se centró en la dimensión social de la exploración sustentable. Señaló que dado que los lugares fáciles para extraer minerales están cada vez más difícil de encontrar, hay que explorar aquellos que tienen riego social y político. «Es cada vez más difícil encontrar con un proyecto interesante y cuando se encuentran las leyes de consultas ciudadanas con cada vez más fuertes. Para ello es necesario que las empresas sepan negociar su acceso y actúen siempre con trasparencia y rectamente. «Los tiempos han cambiado, es muy difícil ocultar una mala acción ya que la gente lo descubrirá», añade.
Agregó que «lamentablemente en algunos casos la licencia otorgada por el gobierno ha sido revocada por la comunidad. En África o Perú sí uno no maneja de buena forma las situaciones locales, pone en riesgo físico su empresa y al personal»,
Brereton explicó que para lograr el éxito en las exploraciones la empresa deben invertir tiempo y esfuerzo en conocer las comunidades.
«Además es importante estar preparado desde el inicio para comprender a la gente que vive en esa región. Prepararse, escuchar y aprender es fundamental»,agregó.
«Debemos reconocer que en el momento que se está en las comunidades ya se esta produciendo impactos. Que esa comunidad no sabe nada de lo que ocurre con la minería. Hay que saber como nos ven»,añadió.
Por otra parte, explicó que no hay que pagar los beneficios, hay que comprometerse y concretar el empleo local. Preguntarle a las empresas lo que quieren y tener a la gente bien informada. «Tener mala relación con las comunidades es un mal negocio. La primera impresión es importante y cuando los exploradores se van deben dejar una buena impresión», añade.
Fuente/Mch