China frenará el crecimiento descontrolado de la industria de metales y la demanda energética suspendiendo inversiones en nuevos proyectos de aluminio y pequeñas fundiciones de cobre.
El gobierno también vetará inversiones en nuevas minas y fundiciones de tungsteno, molibdeno, hojalata y antimonio, entre otros, anunció ayer la principal agencia de planificación. No obstante, aún se permitirá el gasto en modernización de fundiciones para reducir la contaminación.
El primer ministro Wen Jiabao está tratando de enfriar la excesiva inversión en las industrias del aluminio y acero, que han elevado los precios de las materias primas, creado inflación y aumentado la contaminación en la economía de crecimiento más acelerado del mundo.
La polución se ha vuelto un tema sensible para la expansión de China. Las autoridades ordenaron la paralización de Shaoguan, la tercera mayor fundición de zinc del país debido a los altos niveles de contaminación que presenta el río Norte en la provincia sureña de Guangdong. La excesiva presencia de cadmio –elemento usado en las baterías y pilas– en las aguas, habría superado diez veces los niveles normales.
Las medidas dadas a conocer ayer buscan guiar el desarrollo de la economía china. Y la clasificación de todas las industrias según si debieran ser “impulsadas”, “restringidas” o “eliminadas” será revisada todos los años. “La inversión irracional desde 2003 ha resultado en una capacidad excesiva”, explicó el director de política industrial de China, Liu Zhi.
Fuente/El Diario