(La Tercera) Si bien los matices abundan, los economistas creen que el crecimiento de la actividad económica chilena en 2013 será bastante similar al de este año. Para Angel Cabrera, de Forecast, el producto se expandirá en torno a 5,5% el próximo año, lo que -a su juicio- es una cifra equivalente al crecimiento que espera para 2012 (4,8%) si se ajusta por el efecto de días hábiles. Cabrera cree que, en este escenario, la inversión crecerá en torno al 8% o 9%, mientras que el consumo registrará un alza de entre 6% y 7%.
“El desempeño de la economía chilena será relativamente parecido al de este año: crecimiento sobre el potencial, alto uso de factores productivos, pleno empleo y déficit en cuenta corriente en torno a 4%”, estima, a su vez, el economista Aldo Lema, quien proyecta un PIB en torno a 5% en 2013, apoyado por el crecimiento mundial (3,5%), términos de intercambio históricamente altos y condiciones financieras externas expansivas, “que se traducen en elevados flujos de capitales hacia Chile”. A nivel interno, el principal impulso sería el bajo nivel de las tasas de largo plazo, añade.
Algo menos optimista, Alejandro Fernández, gerente de Estudios de Gemines, espera un crecimiento del PIB de entre 4% y 4,5%, bajo el supuesto de un escenario externo parecido al de este año, “pero, posiblemente, de menos a más”. “El consumo seguirá siendo el principal impulso del gasto, pero algo menos que este año, lo mismo que las actividades no transables (…). La economía va a estar mejor, toda vez que el crecimiento continuará siendo positivo y consistente con el potencial, sobre la trayectoria de tendencia de largo plazo, con plena ocupación de los factores, pero menos dinámico que este año, porque no podemos expandirnos más en ausencia de políticas de oferta que hagan crecer la productividad”, afirma.
En la misma línea, el economista Patricio Rojas (Rojas y Asociados) proyecta una expansión de 4,3% a 4,5% para 2013, donde el motor del crecimiento estará en sectores ligados a la demanda: comercio, construcción, comunicaciones y servicios financieros. Mientras la inversión aumentaría algo menos de 7% anual (por minería, energía y concesiones), el consumo privado subirá alrededor de 5,5%, con lo cual la demanda interna crecería entre 5,7% y 5,8%. “En síntesis, la economía chilena estará el 2013, en promedio, a niveles relativamente similares a los del 2012. Sin embargo, su comportamiento debiese ser más plano en el primer semestre del año, con una leve aceleración hacia el segundo semestre”, concluye.
Para la mayoría de los economistas consultados, el crecimiento del gasto público (en torno a 5%) tendrá un efecto neutro en la economía el próximo año.
Inflación: IPC sube, con visiones divididas sobre la tasa de interés
Si bien los cuatro coinciden en que la inflación acelerará su tranco en 2013 respecto del resultado de este año (el consenso apunta a un IPC en torno a 2% para 2012), los expertos discrepan sobre el rumbo que tomará la política monetaria. “Este año la inflación terminará por debajo de 2,5% en diciembre (…), pero repuntará por factores más permanentes asociados al dinamismo interno (no transables) y por una normalización de la inflación transable, situándose en torno a 3% a fines de 2013”, afirma Alejandro Fernández, quien cree que el próximo año no hay espacios para bajar la tasa de interés. “Podría, por el contrario, justificarse una subida si las presiones inflacionarias son más fuertes y el panorama externo (excepto Europa) mejora más de lo previsto. Así, el escenario más probable es que la tasa se mantenga todo el próximo año en 5% y, en cualquier caso, experimente ajustes menores”, estima.
Coincide Aldo Lema, quien prevé que la inflación terminará este año cerca de 1,5% y en 3% hacia 2013. “Habría mayores presiones inflacionarias por la aceleración de los costos laborales unitarios, pero no necesariamente implicaría un desvío de la meta, por una eventual apreciación del peso. La tasa se mantendría en 5% durante todo el año, con un sesgo muy neutral en el primer semestre y algo restrictivo en el segundo”, opina.
Más agresivo, Angel Cabrera cree que dada el alza del consumo y teniendo en cuenta un mercado laboral “apretado”, las presiones inflacionarias comenzarán a sentirse en los próximos meses. “De hecho, proyectamos una inflación subiendo al rango de entre 3% y 3,5% en la segunda mitad del 2013. Esperaría una o dos subidas de tasas en la segunda mitad del 2013 para terminar en 5,25% o 5,50%”, sostiene el economista de Forecast.
Patricio Rojas tiene una visión distinta. Dado el menor dinamismo económico que proyecta, espera que las presiones de demanda cedan más rápido que en la actualidad: “Además, en la medida que el precio del petróleo (WTI) se mantenga no más allá de US$ 90-US$ 93 el barril y el tipo de cambio no supere los $ 500 por dólar, la inflación anual irá elevándose hasta alrededor de agosto de 2013, para estabilizarse y ubicarse a fines de año en la cercanía de 2,8% anual”.
Es por ello que estima altamente probable que el BC evalúe una baja de la tasa en los primeros meses de 2013. “Bajaría en un par de oportunidades en los primeros meses de 2013 a la cercanía de 4,5%, para mantenerse el resto del año en ese nivel”, estima Rojas.
Dólar: precio bordearía los $ 500 y no se descarta que el BC intervenga
Una de las incógnitas para el próximo año apunta a la trayectoria que mostrará el precio del dólar y a si el Banco Central (BC) tomará la decisión de intervenir en el mercado cambiario.
Patricio Rojas cree que el tipo de cambio debiera finalizar el 2012 en torno a $ 480 y anticipa que el 2013 el panorama será altamente complejo para la paridad, con una moneda fluctuando en las cercanías de los $ 490- $ 500 gran parte del año. Añade que en este escenario el Banco Central no intervendría. “Sin embargo, si las perspectivas del escenario externo (sobre todo de Europa) comienzan a mejorar, la alta liquidez que existe en el mundo podría comenzar a fluir hacia los mercados emergentes buscando mayores rentabilidades, con la consecuente presión a la apreciación de las monedas de dichas economías. Este escenario, que de ocurrir sólo sería hacia la última parte de 2013, debiese llevar a que nuestra paridad alcance, con alta probabilidad, niveles críticos en los cuales el BC tendría argumentos técnicos para intervenir, nivel que actualmente se encuentra más cerca de $ 460 que de $ 470”, proyecta.
Angel Cabrera considera que el escenario de intervención es una alternativa abierta para el próximo año. “Podríamos tener una intervención del BC si el tipo de cambio amenaza con irse por debajo de los $ 470 y quedándose en niveles bajos por un tiempo prolongado. No es el escenario más probable, pero ni remotamente digo que es el más imposible”, precisa Cabrera, quien estima un tipo de cambio de entre $ 490 y $ 510 para 2013.
Lema complementa y dice que el tipo de cambio se mantendría volátil dentro de un rango de $ 460-$ 500 en el corto plazo, pero con mayor riesgo a la apreciación. “Es más probable que se acerque al piso de dicho rango, que sobrepase el techo. Tanto a fines de 2013 como de 2014, mi rango proyectado es $ 460-$ 480”, afirma Lema, quien tampoco descarta una intervención del Banco Central, aunque lo considera muy poco probable. “La intervención seguirá alojada en Hacienda con la emisión de deuda en moneda nacional para cubrir el déficit en pesos. El Banco Central no tiene márgenes patrimoniales para una intervención”, añade.
Alejandro Fernández pronostica que el tipo de cambio se ubicará entre $ 500 y $ 510 a fines de 2013. “Si bien no es posible descartar que, especialmente entre noviembre y enero, el tipo de cambio pueda amenazar el piso de $ 470 y acercarse a los $ 460, lo estimo poco probable”, concluye.
Situación internacional: mayor dinamismo de EEUU podría ayudar
Para los consultados, el contexto externo relevante para Chile al menos no debiera deteriorarse. Incluso, creen que podría mostrar una leve mejoría, de la mano de un posible mayor dinamismo de EEUU. “Todo indica que China y la región de Asia-Pacífico están iniciando un proceso de modesta aceleración en el crecimiento o, como mínimo, no continuarán desacelerándose. Los países emergentes y en desarrollo tendrán un desempeño algo mejor al de 2012. Europa seguirá igual o peor, es decir, en recesión que, incluso, podría acentuarse algo. EEUU es el que hará la diferencia entre que 2013 sea un año de crecimiento similar al de 2012 o uno de expansión algo mejor. La solución al problema de ‘abismo fiscal’ es clave, lo mismo que lo referente al límite de endeudamiento público y la solución al desequilibrio fiscal de mediano plazo”, explica Fernández.
Cabrera estima que la economía mundial estará “moderadamente mejor” que este año. “EEUU va a lograr consolidar un crecimiento entre 2% y 2,5% y pensaría que un poco más cargado a la parte alta de ese rango. La intensidad de la recesión en Europa se va a moderar. La incertidumbre disminuirá, en la medida de que Europa sea capaz de ir implementando medidas de ajuste fiscal y reformas estructurales”, afirma Cabrera, quien cree que China tendrá una expansión de entre 7,5% y 8% el próximo año.
Si bien Patricio Rojas cree que el escenario externo no cambiará mucho en los siguientes seis a ocho meses, asegura que hacia el segundo semestre del 2013 es factible esperar un mejor panorama por cuanto Europa debería mostrar un mayor grado de resolución de sus políticas, mientras China y EEUU deberían estar creciendo algo más rápido: “En este contexto, Europa seguirá siendo un mal destino para nuestras exportaciones, mientras el dinamismo del resto del mundo ayudará a que el precio del cobre se mantenga en la cercanía de US$ 3,4-US$ 3,5 la libra. Con todo, el panorama externo para Chile se ve igual o levemente mejor que el que enfrentaron nuestros exportadores durante el 2012”.
Lema estima que el crecimiento mundial sería similar a este año. “Los términos de intercambio se mantendrían estables con un precio del cobre entre US$ 3,5 y US$ 3,75 la libra y un precio del petróleo WTI entre US$ 90 y US$ 100 el barril. El dólar seguiría debilitándose a nivel global, pero sobre todo frente a monedas emergentes.
Las condiciones financieras relevantes para Chile seguirían siendo muy expansivas”, concluye.
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