(Diario Financiero) Una fuerte crítica hizo Cesco (Centro de Estudios del Cobre y la Minería) -organización, sin fines de lucro, conformada por consultores, y académicos de universidades-, a propósito del accidente minero del pasado 5 de agosto.
Tras afirmar que los propietarios de la Minera San Esteban son los responsables del accidente, la entidad indicó que hay una ausencia de autorregulación en el sector empresarial chileno.
«Se requiere un mayor rigor en la forma en que las propias asociaciones gremiales son capaces de distinguir la calidad del desempeño social, ambiental y de seguridad de sus miembros con el fin de establecer estándares sostenibles y de mayor nivel», señaló.
Agregó que es necesario revisar cuál es el rol que la Enami cumple en el segmento de la pequeña y mediana minería. «El aporte que realiza Enami a este sector de la minería debe ser retribuido con exigencias de cumplimiento de normas ambientales y de seguridad. De no establecerse exigencias reales, se consagran estándares sub-óptimos que se traducen en falencias de variado alcance, incluyendo menores niveles de seguridad en el trabajo».
Falso dilema
Cesco dijo que se debe tomar consciencia que «este sistema sub-óptimo se ve reforzado por la intervención de diversos entes y personas -incluyendo asociaciones mineras, Sonami, parlamentarios, alcaldes y a veces los propios trabajadores mineros-, que intentan evitar el cierre de yacimientos, ante el temor de pérdidas de empleos. Es necesario romper este falso dilema de precariedad versus empleo».
Y agregó que Enami debe cumplir, efectivamente, «su rol de fomento sobre una base clara de exigencias de mercado, delimitando muy bien el ámbito de apoyo social en aquellos segmentos artesanales que están fuera de la lógica comercial».
En otro plano, el centro de estudios valoró la reforma de Sernageomin y añadió que la creación de la Superintendencia de Minería debiera ayudar a una mejor fiscalización de la actividad.
Fuente / Diario Financiero