(El Mercurio de Calama) El desafío permanente de Codelco Norte es mantenerse a la vanguardia de la minería mundial y en ese sentido dio otro paso importante porque la Refinería de Chuquicamata logró la certificación internacional del sistema de gestión de calidad, lo que significa que está en la cúspide de la industria.
Como la mayoría de los éxitos que se consiguen en la minería, esta calificación no fue sencilla y demandó un esfuerzo que se ha extendido por 13 años, período que comenzó con la certificación de los cátodos y se consolidó con la certificación en la norma ISO 9001:2008.
Juan Carlos Guzmán, jefe del Departamento de Gestión Operativa de la Subgerencia Refinería, detalló los motivos que existen para manifestar satisfacción por el objetivo alcanzado, que es imprescindible para entrar a la Bolsa de Metales de Londres, principal referente mundial en la definición del precio del cobre.
«Es un proceso complejo que tenemos que vivir todos, es responsabilidad de toda la organización el mostrar lo mejor de nosotros para que el cátodo de cobre, que es la carta de presentación que tenemos en Codelco, salga al mercado con la calidad exigida por los clientes. Lo más importante es que esto se consiguió con el aporte de distintas disciplinas, trabajadores de Refinería y áreas de la División, en medio de un clima laboral propicio», dijo.
Guzmán también sostuvo que los resultados conseguidos tras la auditoría que posibilitó mantener a la Refinería de Chuquicamata en lo más alto de la industria, tienen otros alcances, los que se relacionan con potenciar el negocio de la empresa, tal como ocurrió con la certificación de los cátodos en la Bolsa de Metales de Shangai. «Cada vez, el mercado se pone más exigente y crecen las necesidades de nuestros clientes, a quienes debemos satisfacer», afirmó.
La prueba superada por la Refinería no sólo consiste en pasar con éxito la revisión de un auditor y mantener el estatus de prestigio de la Corporación, ya que el avance obtenido tiene un impacto directo en temas tan importantes como la mejora constante de los procesos del área, la satisfacción que pueden conseguir los clientes y la penetración en nuevos mercados.
Excelencia
Otra de las razones por las que se debe destacar la certificación alcanzada por la Refinería de Chuquicamata, es que el propósito central del Sistema de Gestión es evitar las faltas de calidad, anticiparse a los errores y, sobre todo, conseguir que el cliente termine conforme con su compra.
«En el mismo sentido, los requerimientos de la norma ISO 9001:2008, apuntan a aspectos que, de no considerarse, aumentan la posibilidad de que un error pase inadvertido y se convierta en un reclamo de un comprador».
Fuente / El Mercurio Calama