(Estrategia) Tras una inversión de US$40 millones, el pasado martes comenzó su producción Cementos San Juan, filial del grupo español Cementos La Unión, que esperan recuperar la inversión en nueve años y alcanzar el 8% del participación en el mercado interno en los próximos dos años.
La planta actualmente tiene capacidad de 300.000 toneladas/año. Sin embargo, el gerente general de la compañía, Juan José Córdova, señaló a ESTRATEGIA que “vamos a empezar el proyecto para ampliar la fábrica a 800.000 toneladas/año. Comenzaremos con la licitación de compra del molino, luego viene la etapa de la ingeniería, para luego pasar a la construcción. Hasta la puesta en marcha nos vamos a demorar 16 meses”. La operación implicaría una inversión aproximada de US$10 millones.
Le decisión se basa en que “el 50% de nuestra producción ya estaba colocada en el mercado antes de ver el inicio de las operaciones”. Sus clientes, “son las principales empresas de distribución de materiales para la construcción”.
El ejecutivo considera que el hecho de que hace más de medio siglo no ingrese un nuevo competidor al mercado de la producción cementera del país -compuesto por Cementos Bío Bío, Polpaico y Lafarge Chile- los ha favorecido. Además “estamos entrando al mercado con tecnología de punta y apostando a la diferenciación en el saco, que cuenta con un sistema abre fácil, además de un film plástico que impermeabiliza el producto, por lo que apostamos a tener el mejor cemento del país”, aseguró.
Cerca del 80% de la producción se venderá en sacos a los canales de distribución clásicos y empresas constructoras, mientras que el porcentaje restante se hará a granel a compañías prefabricadoras de hormigón.
Fuente / Estrategia.