(El Mercurio) «Jesús le dice a Simón Pedro tira las redes con confianza, él duda, pero finalmente le hace caso. Así, también las autoridades y los rescatistas, sabiendo que podían tener una pesca milagrosa, encontraron a los mineros. Estamos rogando para que saquen a esos peces con vida», dijo en una emotiva homilía el cardenal Francisco Javier Errázuriz.
La ceremonia se realizó en el campamento Esperanza, con la presencia de familiares de los 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto, rescatistas y autoridades de gobierno.
Junto a las imágenes de San Lorenzo y de la Virgen de La Candelaria, el cardenal estuvo acompañado por el obispo de Copiapó, Gaspar Quintana, 11 sacerdotes y 4 diáconos.
Diálogo
Minutos antes, el prelado mantuvo un contacto telefónico con el líder de los mineros, el jefe de turno Luis Urzúa.
«Todo Chile reza por ustedes. Todas las misas, en todas las diócesis y en todas las parroquias. Esta semana se van a celebrar misas en las parroquias de donde ustedes provienen, pidiendo por ustedes. Todo el mundo los acompaña muy de cerca», dijo el arzobispo a través del citófono.
«Nosotros también hemos estado orando con mucha fe y esperanza, para que los rescatistas llegaran con el tiro de la sonda hacia abajo y después para que establecieran comunicación. Ahora estamos esperando que nos rescaten pronto», le contestó Urzúa por el altavoz.
El cardenal Francisco Javier Errázuriz les envió, a través de las «palomas», 33 rosarios de madera, que fueron bendecidos por el Papa Benedicto XVI en el Vaticano, y además les envió una carta suya muy íntima, que en el sobre decía «Carta del cardenal Francisco Javier Errázuriz a los 33 mineros».
Énfasis en la seguridad
El cardenal Errázuriz hizo un llamado de atención a la forma de trabajo en la mediana minería, y deslizó críticas a los dueños de la mina. «Es bueno que existan las comisiones investigadoras del Parlamento, que se examinen las responsabilidades a fondo. Aquí hay un llamado a toda la minería, sobre todo a la mediana, en cuanto al cumplimiento de las normas de seguridad. No puede ser que una mina no tenga vía de escape», comentó. Asimismo, criticó «la tentación» de algunas empresas mineras al ofrecer altos sueldos para trabajos peligrosos.
Fuente / El Mercurio