Desde que la sociedad de inversiones del grupo CAP -liderado por Roberto de Andraca-, Invercap, constituyó la sociedad filial Energía de la Patagonia y Aysén (EPA), han sido varios los anuncios del grupo en cuanto a la realización de proyectos de generación eléctrica.
Incluso antes de aquel hecho, CAP ya había mostrado su interés por desarrollar una central termoeléctrica en base a carbón, la cual podría llegar a poseer una capacidad instalada de 750 MW a través de tres módulos de 250 MW cada uno, lo que demandaría recursos por sobre los US$540 millones. La idea de este negocio es disponer de un terreno de 29 mil hectáreas en la Región de Coquimbo, cerca de Vallenar, y tener una pequeña participación.
A su vez, a fines del año pasado, Roberto de Andraca informó que la compañía estimaba construir tres centrales minihidro de pasada (sin embalse), las que se desarrollarían en la Región de los Lagos. Proyectos que involucrarían una inversión cercana a los US$5 millones y US$7 millones, y que podrían estar operativos a fines del presente ejercicio.
Por último, a inicios de 2007, el gerente general del holding, James Charles, anunció que la empresa siderúrgica estaba analizando la construcción de una planta termoeléctrica, también en base a carbón, iniciativa que demandaría una inversión aproximada de US$300 millones, la que se ubicaría en el norte del país.
Tal es la necesidad de generación eléctrica del grupo, que su presidente, Roberto de Andraca, señaló en la junta de accionistas, que se encuentran en “conversaciones con otras empresas que van a producir, otras que necesitan electricidad y con otras que ya producen, para ver si nos asociamos de alguna manera con estos tres o lo hacemos solos, pero tenemos que resolver el problema eléctrico muy pronto”.
Fuente / Estrategia