Hace poco más de cinco meses, el 3 de julio pasado, el cobre llegaba a su máxima cotización nominal de la historia, al transarse en US$ 4,07 por libra.
Entonces nadie creía que hoy, cinco meses después, esa cifra caería casi 70%, sorprendiendo prácticamente a todas las productoras de cobre con costos productivos por sobre ese valor.
En el marco de una crisis financiera internacional que cada día se complica más, la demanda de cobre está cayendo fuertemente y los mercados acumulan inventarios a razón de 1%, incluso 2% más, cada día. El viernes, de hecho, éstos aumentaron en 125 toneladas, con lo que la acumulación de stocks en las bolsas de metales llega al equivalente a 7,2 días de consumo.
En las bolsas hay inventarios por 365 mil toneladas de cobre, lo que equivale a, por ejemplo, la producción en un año de una operación del tamaño de Minera Los Pelambres.
Según la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), el quiebre del precio bajo el soporte de los US$ 3 mil por tonelada (unos US$ 1,36 la libra), establece un nuevo piso de US$ 2.700 la tonelada (US$ 1,22), «correspondiente al peak observado a mediados de los años noventa», señala.
Malos datos
Según Juan Alberto Molina, de Contexto Consultores, malos datos económicos influenciaron al mercado del cobre, a lo que se suma la debilidad que muestra el petróleo, y configuraron un escenario de pesimismo en un marco donde, casi todos los días, las noticias son malas y afectan al precio.
Entre los datos que afectaron al cobre destaca la recuperación del dólar frente a monedas como el yen y el euro, y malas noticias sobre la producción en Alemania.
Insólita reacción
¿Quién se iba a imaginar que cuando la bencina subía de $700 por litro, hoy estaría en $400? La variación ha ido de la mano con el precio del petróleo, que el viernes llegó a transarse en US$ 33,87 por barril, tras perder otro 6,49% en su variedad WTI, que es referencia para el mercado chileno.
El de el viernes fue, además, el valor de término más bajo desde el 10 de febrero de 2004, es decir, casi cinco años. El mínimo valor del día, en tanto, fue de US$ 32,4 el barril.
Esto, a pesar de un recorte productivo programado por la Opep. «Lo más relevante en el sentimiento de los operadores es el mínimo impacto del acuerdo de la Opep para reducir la producción de petróleo en 2,2 millones de barriles diarios, en un esfuerzo para equilibrar la oferta. Esto ha impactado fuertemente en el mercado de las materias primas, ya que se trata de una reacción bastante insólita», dice al respecto Molina.
Poca relevancia del precio diario en la operación minera
Aunque para los mineros el precio del cobre es un indicador que deben consultar todos los días, en rigor nunca se paga ese precio en una transacción de mineral. Esto, al menos, para las más grandes que operan en Chile.
El precio diario es poco relevante para la situación comercial de las empresas. En el caso de Codelco, cada vez que se exporta un embarque reciben a cambio el promedio del precio al mes siguiente del envío. Por tanto, por el cobre que Codelco envió el 10 de septiembre (por ejemplo), cuando el cobre estaba en US$ 3,11, lo que recibió tomaba como referencia un precio de US$ 2,2 la libra. Es decir, un tercio menos.
A muchas de las privadas sus clientes les pagan a un plazo aún mayor y que llega, en algunos casos, a los cuatro meses.
Tonelada y no libra
El mercado de la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés) cotiza en toneladas, y no en libras, que es una forma de expresar el valor propia del mercado chileno. El viernes, por ejemplo, el cierre fue de US$ 2.821 por tonelada, traspasando la temida barrera de los US$ 3 mil.
Precisamente, las llamadas «barreras» son en toneladas y no en libras. El cobre, en el «idioma» del mercado cuprero a nivel internacional, nunca traspasa la barrera de, por ejemplo, US$ 1 por libra (US$ 2.204,64 la tonelada) sino que, tal vez, la de los US$ 2 mil (US$ 0,9 la libra).
Fuente / El Mercurio