(La Tercera) El mayor productor de oro del mundo dio a conocer una nueva restricción a sus planes de expansión, declarando que ya no buscará el tamaño por el tamaño y que reducirá sus metas de crecimiento y proyectos pendientes.
La jugada llega después de que la minera revelara un aumento de hasta US$ 3 mil millones en el costo de un proyecto emblemático en la frontera entre Chile y Argentina.
Jamie Sokalsky, quien asumió como director ejecutivo en reemplazo de Aaron Regent en junio, dijo que los “retornos traerán producción, y la producción no traerá retornos”, cuando daba a conocer un informe sobre los activos de la minera.
Regent fue destituido por un consejo liderado por el fundador y presidente Peter Munk en medio de la insatisfacción por la caída del 30% en las acciones de Barrick del año pasado. Las acciones de Barrick bajaron 8% ayer, luego que la minera informara que el costo del proyecto Pascua Lama en Sudamérica sería 50% o 60% más alto que lo esperado por hasta US$ 8 mil millones.
“Los inversionistas quieren ver a las firmas auríferas generar más retornos y no sólo ser una cadena de producción”, dijo Sokalsky, quien recortó la meta de producción anual de la minera para 2015 de nueve millones de onzas a ocho millones.
El nuevo tono de Barrick refleja un cambio de pensamiento en el sector aurífero, según Sean Boyd, presidente ejecutivo of Agnico-Eagle, la minera de oro que cotiza. “Puede que la era de megaproyectos auríferos esté en retirada”, dijo Boyd al Financial Times. “La industria se está moviendo a una era de flujo de efectivo, rendimientos y disciplina de capital”.
El anuncio de Barrick llega tras un bajísimo período para el sector aurífero, con mineras que arrastran problemas de producción, alza de costos y valoración de las existencias a la baja.
Los equipos de gestión están poniéndose al día con lo que los inversionistas quieren, dijo Boyd. “Los dueños están dispuestos a sacrificar los altos índices de crecimiento por uno moderado y de bajo riesgo, más consistente con mejores retornos”, dijo Boyd, y añadió que el uso de fondos cotizados en la Bolsa por los inversionistas les había “volado el techo” a las mineras.
Joe Foster, mánager de Van Eck, dijo que “aquellas compañías que tienen dificultades de crecimiento van a tener que ofrecer mucho más a los accionistas para lograr atraer a los inversionistas”.
Fuente / La Tercera