Autos recargables y electrónica duplicarán el consumo de litio en diez años

Las reservas mundiales de litio, reportadas hasta este año, suman 140 millones de toneladas y sólo se explotan 160 mil al año, un 0,11% anual.

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(El Mercurio) Es el metal más liviano pero, sin duda, el que más le ha pesado al Gobierno esta semana. El litio saltó al debate luego que el lunes SQM se adjudicara la licitación para explotar cien mil toneladas en 20 años, tras el pago de $19.301 millones.

Pero apenas se declaró al ganador, comenzó la pelea. La licitación ha sido cuestionada y día tras día aparece una nueva razón para impugnarla.

No obstante, más allá del debate, ¿qué es el litio?, ¿por qué un mineral, que representa apenas el 0,4% de las exportaciones mineras, desata tal polémica?

Se extrae un 0,1%

Lo han llamado el oro blanco y el petróleo blanco, pero la verdad es que el litio está hoy lejos de ser un mineral escaso o un combustible que haga funcionar la industria o el transporte.

Las reservas mundiales de litio, reportadas hasta este año, suman 140 millones de toneladas y sólo se explotan 160 mil al año, un 0,11% anual.

El 72% de las reservas se concentran en Chile, Bolivia y Argentina, aunque también hay en cantidades importantes en China, Estados Unidos y Australia. (Ver infografía).

La exploración del litio en Chile está retrasada y por eso las reservas en nuestro país han ido bajando, no porque lo hayamos explotado, sino porque otros países han explorado más. «Cuando no hay nuevos proyectos productivos en el horizonte, la exploración se estanca», explica el profesor del Centro de Minería de la UC, Gustavo Lagos. Él recalca que Chile también perdió su liderazgo en explotación frente a Australia, que el año pasado produjo tres mil toneladas más.

El metal de mayor voltajePoco interés en Chile

Si aquí es donde cuesta menos explotar el litio y la demanda sube, ¿por qué sólo tres empresas participaron en la licitación?

«No estuvimos interesados. Tenemos asegurados actualmente los recursos que necesitamos. Tenemos una mina operando en Australia, una instalación de carbonato de litio en China, un proyecto de salar en Argentina y otros recursos en Canadá», explicó Charles Whitifield, director ejecutivo de la australiana Galaxy.

Él agregó que en ninguno de los países donde opera hay que postular a licitaciones sino simplemente obtener las pertenencias mineras, los permisos y explotar.

La consultora Daniela Desormeaux tiene dos hipótesis para explicar la baja participación: la primera es que el salar de Atacama estaba excluido de la licitación porque pertenece a Corfo, que tiene pertenencias arrendadas a SQM y SCL, y en el sur tiene pertenencias Francisco Javier Errázuriz. Si alguna tuvo interés en otro salar, podrían obtener la cuota en la licitación pero luego tendrían que conseguir las pertenencias mineras para explotar.

El profesor Gustavo Lagos agrega que el tiempo para la licitación fue corto. Tres meses para armar un proyecto es poco.

El mercado se repartirá entre dos

El mercado del litio es un mercado altamente concentrado. Son tres las principales empresas que lo explotan: la chilena SQM, la australiana Talison y la estadounidense Rockwood. Las tres sumaron el 73% de la producción el año pasado.

La concentración será superior a fines de este año, ya que Rockwood está a punto de comprar a Talison.

«El riesgo es que al haber pocos productores, estos ejerzan su poder de mercado para elevar las barreras de entrada -sobre todo a través de los niveles de producción-, de tal forma de evitar el desarrollo de nuevos productores. Esto podría eventualmente derivar en precios altos que desalienten el desarrollo de la demanda», explica Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Cesco.

Él agrega que en el caso de la reciente licitación SQM como actor consolidado es posible que estuviera dispuesto a pagar más por la posibilidad de excluir la entrada de nuevos actores.

Explotación limitada

El litio se descubrió en Chile en 1962 cuando la Anaconda Copper Company buscaba agua para sus operaciones en el salar de Atacama.

Pasaron 17 años para que el Gobierno decidiera protegerlo, debido a su potencial uso en reactores de fusión nuclear. En 1979 una ley lo declaró un recurso del Estado y no susceptible de concesión minera.

«Chile es el único país del mundo donde el litio está definido como estratégico. Lo fue en Estados Unidos donde el Departamento de Estado acumuló mucho inventario de litio por su potencial uso en energía nuclear y después lo vendieron», explica la gerenta general de la consultora de recursos naturales SignumBox, Daniela Desormeaux.

Pero aquí sigue limitado y por eso, a pesar de que en Chile tenemos las mejores ventajas comparativas por la alta concentración y los bajos costos de extracción en el salar de Atacama, sólo hay dos empresas que lo explotan: la Sociedad Chilena del Litio (SCL) de la multinacional Rockwood y la chilena SQM. Codelco también tiene pertenencias en los salares de Pedernales y Maricunga que planea explotar.

El que sea un recurso «estratégico» tampoco le jugó a favor en el desarrollo de esta materia prima. «Investigación en Chile sobre el litio existe, pero es incipiente. Chile definió el litio como estratégico hace décadas, pero poco hizo para tratarlo en esta calidad», recalca Juan Carlos Guajardo de Cesco.

Las dudas sobre la licitación

El lunes, después que el subsecretario de minería Pablo Wagner dio a conocer al ganador SQM, se desataron las pasiones.

Las empresas perdedoras reclaman porque SQM es actualmente productora de litio y en vez de diversificar el mercado, como se propuso el Gobierno, éste terminaría más concentrado. Además recordaron que el subgerente general de SQM es el hermano del ministro de Minería, Hernán de Solminihac.

Según ellos, las bases de licitación fueron hechas a la medida de SQM y nada asegura que esta compañía explotará el mineral. Hacia el final de la semana cuestionaron que la compañía ganadora tenga litigios pendientes con el Estado, siendo que las bases de licitación dicen expresamente que éste era un impedimento para ser oferente.

Las bases de licitación son vagas, no establecen plazos de exploración, cuándo deben comenzar a explotar, cuántas operaciones deben desarrollar, sino que simplemente rematan una cuota susceptible de explotar.

Por otra parte, un grupo de senadores de oposición interpuso un recurso contra el otorgamiento de este Contrato Especial de Operación de Litio porque lo consideran una concesión encubierta, y el litio no es susceptible de concesión minera por ser un producto estratégico. El abogado patrocinante Patricio Zapata ha dicho que el contrato pretende saltarse la discusión legislativa y el senador José Antonio Gómez (PR) planteó que al paralizar el contrato lo que se busca es tener una discusión de fondo sobre el litio en el Congreso.

Esta vía legal para terminar con la licitación sigue abierta y también la revisión que hará el Gobierno de los litigios que mantiene SQM con el Estado que podría revertir la firma del contrato. El plazo para firmarlo es de dos meses, pero sólo de diez días para pagar la boleta de garantía por los $19.301 millones comprometidos.

Baterías y vidrios: la demanda de litio

El litio se usa para hacer vidrios y cerámicas, grasas lubricantes y aluminio, pero el uso que más ha crecido en los últimos años es el litio para baterías recargables.

El teléfono móvil, los computadores personales, las cámaras digitales, los MP3 y los videojuegos portátiles forman parte de los básicos de un hogar moderno y todos ellos tienen en sus baterías litio. Por otra parte, los automóviles eléctricos también lo tienen y es aquí donde estaría el éxito del litio.

«El litio es importante y va a ser más importante por las baterías para los autos eléctricos. La electrificación del transporte es algo que se viene y las únicas baterías que sirven son las de litio», explica la consultora Daniela Desormeaux de SignumBox.

Las proyecciones futuras son auspiciosas. «En diez años con un crecimiento de la demanda del 7% anual tendremos un mercado que duplicará la producción actual de 160 mil toneladas a 320 mil toneladas que significan unos US$ 1.700 millones», dice Lagos.

En 15 años la venta de smartphones pasará de 600 millones a 3,3 billones de aparatos y el litio para sus baterías subirá de 1.500 toneladas a 9.500. Con las tabletas pasará lo mismo, porque de los 54 millones que se vendieron el año pasado se llegará a 780 millones, y el litio requerido crecerá de 1.500 toneladas a 18 mil.

«En 15 años más se necesitarán 180 mil toneladas de litio para autos eléctricos, que es más que la demanda completa de litio hoy. Eso es relevante», dice Desormeaux, quien agrega que el requerimiento mundial por el litio aumentará a un ritmo de entre 8% y 10%, y sin los autos eléctricos igual crecería entre 6% y 7%.

El litio, si bien no va a reemplazar jamás al petróleo, es una industria atractiva porque está asociado a tecnologías verdes, no sólo a los autos eléctricos, también a la energía solar y eólica que necesitan baterías de almacenaje.

Fuente / El Mercurio

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